LUCHA CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO

Barcelona y 11 capitales mundiales acuerdan que todos los nuevos autobuses sean eléctricos en 2025

Barcelona ha firmado, juntamente, con otras 11 capitales mundiales su compromiso de que todos los nuevos autobuses sean eléctricos a partir de 2025.

Barcelona y 11 capitales más acuerdan que para 2025 todos los nuevos autobuses sean eléctricos.
Barcelona y 11 capitales más acuerdan que para 2025 todos los nuevos autobuses sean eléctricos.

Ayer terminó el encuentro en París entre alcaldes y alcaldesas de varias de las capitales más importantes del mundo para dar un paso más hacia la movilidad sostenible. La “Declaración de calles libres de combustible fósil” dictamina que para 2025 todos los nuevos autobuses deberán ser eléctricos. Barcelona, representada por su alcaldesa Ada Colau, también firmó este acuerdo para descongestionar la contaminación de la ciudad condal.

La propia Colau ha confirmado que este proceso se llevará de forma progresiva comprando varios autobuses eléctricos durante estos años, para que en el 2025 Barcelona cumpla con el pacto firmado. Además de la ciudad condal también se han sumado París, Ciudad del Cabo, Quito, Copenhague, Los Ángeles, Milán, Auckland, Londres, Vancouver, Seattle y Ciudad de México.

La alcaldesa ha destacado que las ciudades sean las protagonistas de dar un paso y estar dispuestas a tomar medidas concretas en la lucha contra el cambio climático. “Barcelona trabaja para ganar 160 hectáreas de zonas verdes antes de 2030, triplicar los kilómetros de carriles bici, incrementar el transporte público, reducir un 21% los desplazamientos en vehículos privados e incrementar los espacios para los peatones”, ha comentado la alcaldesa de Barcelona.

En un comunicado facilitado por el propio ayuntamiento catalán, dichas capitales se han comprometido a que los nuevos autobuses sean eléctricos para 2025 y asegurar que una parte importante de cada ciudad sea de cero emisión para 2030. Para lograrlo se tomarán ciertas medidas entre las que encontramos el mayor protagonismo a los peatones, ciclistas y usuarios de transporte público. Además, se quiere reducir el número de vehículos más contaminantes, darán ejemplo renovando los vehículos de las flotas de cada ciudad siendo estos de cero emisiones y cada dos años se elaborarán unos informes para ver la evolución del proceso.

Con estos acuerdos se puede reducir la contaminación de las grandes ciudades y más teniendo en cuenta que el transporte genera un tercio de los gases con invernadero que se emiten en las ciudades que forman parte del C40 (Grupo de Liderazgo Climático que trabajan para reducir las emisiones de carbono y adaptarse al cambio climático). El tráfico es la mayor fuente de contaminación del aire y responsable de hasta una cuarta parte de las partículas en suspensión que ensucian el aire. A medida que crecen las ciudades, aumenta la congestión y la gente pasa más tiempo trasladándose de un sitio a otro.

Un estudio realizado en Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Alemania demuestra que la congestión de nuestras calles le cuesta a la economía casi un uno por ciento del PIB. Esta situación causa, por un lado, una pérdida de tiempo y productividad que impide el crecimiento de nuestras economías y, por otro, un aumento en la contaminación del aire que resulta perjudicial tanto para nuestra salud como para el ambiente. Datos recientes muestran que el aire sucio provoca casi 4,5 millones de muertes prematuras al año y afecta a muchas otras personas, sobre todo niños, causando enfermedades como asma.

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