Francia y Alemania, dos formas de llegar al coche eléctrico

Para llegar a la meta de un millón de vehículos eléctricos, Francia y Alemania han elegido diferentes formas de conseguirlo. Francia está haciendo más para los conductores, mientras que Alemania está haciendo más por la industria.

Más acciones:

Francia y Alemania tienen grandes expectativas sobre los coches eléctricos: la meta de un millón de estos vehículos en sus carreteras está en sus principales objetivos, pero han elegido diferentes formas de conseguirlo.

Francia optó por ayudar a los consumidores mediante un incentivo de  7.000 euros, mientras que el comprador alemán no recibe ningún tipo de ayuda económica.

También existen diferencias entorno a la infraestructura de recarga;  en Francia no hay muchas estaciones de carga, pero hasta el momento la mayor parte de ellas son gratuitas. Disponen de tres grandes redes: la más grande es propiedad de Renault, Nissan también dispone de una red y Leclerc (cadena francesa de supermercados) ha instalado algunos cargadores en sus estacionamientos.

Alemania es una historia diferente. Dispone de algunas estaciones de carga gratuitas, pero no por mucho tiempo. EnBW, una empresa de servicios públicos, ha lanzado recientemente, en el sur de Alemania, una red de 300 cargadores que los usuarios deben pagar para usarlos. Se necesita una tarjeta que los conductores pueden adquirir mediante suscripción (de 9,90 euros cada mes), o tarjeta prepago, (de 25 euros o 50 euros).

Se podría decir que Francia está haciendo mucho más que Alemania a la hora de promover el coche eléctrico, pero eso sería un error. Francia está haciendo más para los conductores, mientras que Alemania está haciendo más por la industria. El ex ministro de Economía de Alemania dijo la famosa frase de que "los vehículos eléctricos tienen un atractivo limitado hoy en día", debido a su poca autonomía y tiempos de carga muy largos. Así que, en lugar de obligar a los conductores a comprar un coche que no quieren, es mejor gastar el dinero en I+D para que el coche eléctrico mejore.

Esa es la estrategia de Alemania, y hay varios equipos que trabajan para mejorar la química de la célula de las baterías. El I+D lleva tiempo, y hasta ahora, no hay diferencias significativas en los productos. La ingeniería alemana con el Volkswagen E-Up! y BMW i3 no ofrecen más variedad y eficiencia que el diseño francés, con el Renault Zoé.

¿QUÉ HAY DE LAS VENTAS?
Dicho todo esto, Francia tiene que gastar mucho para poder convencer a los conductores de comprar un coche eléctrico, y Alemania no lo hace. La lógica dictaría que Francia cuenta con más ventas de vehículos eléctricos, pero la tabla de arriba no muestra eso.

Un enorme pico en la primavera pasada debido al lanzamiento al mercado del Renault Zoé aumentó las ventas de eléctricos en Francia, pero poco a poco esta diferencia se ha estabilizado. Ahora con el lanzamiento del BMW i3 y el pequeño VW E-up! se espera que las ventas en Alemania se disparen. También hay que decir que Alemania hubiera recuperado el liderato de ventas que había logrado hace dos meses, si no fuera porque el servicio de car sharing Autolib agregó 70 coches eléctricos a la flota en Francia.

La moraleja de esta historia es que los políticos pueden hablar y actuar a favor de los coches eléctricos, pero en realidad no controlan el mercado. El coche eléctrico tendrá éxito cuando llegue su tiempo, y serán los conductores los que decidan cuándo será eso.

publicidad

Síguenos en...