CÓMO SE ADAPTARÁN A LOS NUEVOS TIEMPOS

¿Qué proveedores sobrevivirán en la era del coche eléctrico?

La irrupción de la movilidad eléctrica hace prever un cambio en los componentes que equipan los vehículos híbridos y eléctricos. Sus fabricantes se sitúan ante las nuevas necesidades y su necesaria adaptación al cambio.

¿Qué proveedores sobrevivirán en la era del coche eléctrico?
¿Qué proveedores sobrevivirán en la era del coche eléctrico?

Un estudio reciente señala que 75 de los 100 principales proveedores de la industria del automóvil serán irrelevantes a menos que establezcan un nicho de mercado de vehículos eléctricos.

“La electrificación de vehículos está siendo mucho más rápida de lo que la mayoría de analistas de la industria esperan”, dijo Paul Eichenberg, consultor de Detroit y autor del informe. “Muchos CEOs están tan concentrados en las ganancias de este trimestre que no están viendo el futuro”.

Eichenberg predijo que de cara a 2030 el 57% de los vehículos anuales que se fabriquen serán eléctricos, híbridos enchufables o vehículos con sistemas eléctricos de 48 voltios, creando un mercado anual de 213.000 millones de dólares para las baterías, los motores y la electrónica necesarios.

Para Eichenberg, la cuestión es cuántas compañías darán la espalda a los cambios que se están produciendo en el sector automotriz. 

Porque los vehículos autónomos requerirán de tecnologías tales como dirección y frenos eléctricos y sofisticados sistemas de a bordo, lo que aumentará significativamente el consumo eléctrico. Además, la creciente regulación mundial de los gases contaminantes también está impulsando la electrificación, y los nuevos estándares de emisiones de CO2 en China y Europa están a punto de entrar en vigor.

A este respecto, Eichenberg apuntó que en 2020, la normas de la Unión Europea exigirán una economía de combustible para las flotas de 4,13 litros por cada 100 km, y las regulaciones propuestas podrían empujar esa cifra hasta los 3,2 l/100 km.  

Los fabricantes de automóviles planean cumplir con esos objetivos con una mezcla de vehículos eléctricos, híbridos enchufables e híbridos suaves.

Sistemas eléctricos de 48 voltios

Los híbridos suaves, vehículos con un motor de combustión interna y que han sido mejorados con sistemas eléctricos de 48 voltios, frenos de arranque y regenerativos, están ofreciendo a algunos proveedores una vía rápida hacia la electrificación.

Con un coste adicional que va de los 1.000 a los 1.200 dólares, los vehículos con estos sistemas  pueden lograr reducir a la mitad el CO2 de un híbrido completo.

“Esta es una buena solución, especialmente para los automóviles más grandes”, señaló Eichenberg. “Estos se prestarán a esta tecnología, mientras que los vehículos más pequeños serán híbridos enchufables o eléctricos”.

Varios proveedores clave están apostando por esta tendencia e invirtiendo en ella para tratar de volver a posicionarse. Continental, en 2012, agregó estos sistemas de 48 voltios a su cartera de productos gastando 1.200 millones de dólares para desarrollar tecnologías en los vehículos electrificados.

Fue parte de una estrategia que suponía que los fabricantes de automóviles electrificarían sus vehículos convencionales a corto plazo para luego pasar gradualmente a los vehículos eléctricos e híbridos enchufables.

Esa inversión comenzó a dar sus frutos en 2016, cuando Renault agregó el sistema de 48 voltios de Continental a su Renault Scenic. Asimismo, durante los dos próximos años, otros cinco fabricantes planean agregar este sistema a sus vehículos.

“Es una transición rentable hacia los coches eléctricos y los híbridos enchufables”, dijo Kregg Wiggins, Vicepresidente senior de sistemas de propulsión en Continental. “La producción de motores de combustión se acerca a su punto máximo, hay muchas oportunidades”.

En 2020 o 2021, Continental espera que su negocio de unidades eléctricas genere ventas cercanas a los 1.200 millones de dólares, frente a los 152 millones estimados este año. Para impulsar este crecimiento, la compañía anunció el pasado mes de abril que gastaría 351 millones más de cara a 2021 con el propósito de desarrollar productos para los vehículos eléctricos.

El proveedor, tal y como dijo Wiggins, está desarrollando sistemas de carga de vehículos eléctricos, ejes eléctricos, convertidores AC/DC, sistemas de gestión de baterías y también electrónicos.

Se espera que los mercados de esos componentes florezcan en la próxima década y Continental confía que sus ventas anuales en el sector automotriz superen los 2.300 millones de dólares en 2025.

El software, clave

Los vehículos híbridos y eléctricos requerirán de mucho hardware especializado de los proveedores, pero es el software lo que aumentará los beneficios de estos sistemas.  

Delphi Automotive, por ejemplo, está fomentando la integración de sistemas de 48 voltios en sus híbridos suaves. Mary Gustanki, Vicepresidenta de la compañía, dijo que la clave de esa tecnología está en el software, que controla cuándo debe usar el vehículo su motor eléctrico y cuándo debe cambiar al de gasolina.

“La clave es saber cuándo ha de usar la energía eléctrica. Hay ciertos momentos en los que la electrificación le da mayor potencia. Todo eso lo hace el software”, señaló.

El último proyecto de Delphi consiste en combinar un sistema de desactivación de cilindros –el llamado Dynamic Skip Fire– con tecnología de 48 voltios. Gustanski dijo que esa combinación reduce el consumo de combustible hasta en un 19%.

Delphi también trabaja en tecnología para vehículos eléctricos, y asegura que los sistemas de 48 voltios tienen una gran ventaja: los fabricantes de automóviles los necesitan ahora y la demanda continuará creciendo la próxima década.

Para 2030 se espera que las ventas anuales aumenten en 29.000 millones de dólares en todo el mundo, dijo Eichenberg.

Punto de inflexión

El punto de inflexión que señala Eichenberg alcanzará a los proveedores entre 2025 y 2030, al tiempo que los vehículos eléctricos y los híbridos enchufables lleguen al mercado de masas.

Ese revés que sufrirán se debe a que los fabricantes de automóviles aprovecharán la industria de la electrónica de consumo para obtener tecnología de vanguardia, en lugar de esperar a que los fabricantes de piezas tradicionales se pongan al día, según indica Eichenberg. Así, proveedores como LG Electronics, Toshiba, Bosch y Panasonic explotarán sus economías de escala, produciendo más cantidad y reduciendo los costes en su electrónica para vehículos eléctricos.

Del mismo modo, los fabricantes de automóviles recurrirán a fabricantes de baterías como LG Chem, Panasonic, Samsung, Toshiba y Hitachi con el fin de asegurar un suministro estable de baterías.

De hecho, ese fenómeno ya se está produciendo en compañías como Honda o General Motors. La primera anunció en febrero una empresa conjunta con una filial de Hitachi de cara a producir motores eléctricos. Mientras, General Motors está trabajando estrechamente con LG Electronics y LG Chem, las cuales producen componentes clave para el Chevrolet Bolt.

Precisamente, el caso de Bolt puede ser un ejemplo de lo que está por venir. Y es que, según un informe de UBS Financial Services, el 87% del sistema de propulsión así como de la batería y del sistema de Infotainment, son suministrados por LG Electronics y LG Chen.

Eso no deja mucho espacio para los proveedores tradicionales de General Motors. “Si no estás puesto al día en la electrificación, con el paso del tiempo se tendrán cada vez menos opciones”, advierte Eichenberg.

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