NUEVAS OPORTUNIDADES PARA LOS INVERSORES DE MATERIAS PRIMAS

La revolución del coche eléctrico ilumina el panorama en el mercado de los metales

Los nuevos materiales que dan forma a los vehículos eléctricos podrían revolucionar el mercado de los metales, abriendo un nuevo campo para los inversores de materias primas.

La revolución del coche eléctrico ilumina el panorama en el mercado de los metales.
La revolución del coche eléctrico ilumina el panorama en el mercado de los metales.

Vehículos eléctricos como el Nissan Leaf no tienen un aspecto muy diferente de los modelos estándares de la familia Nissan. Sin embargo, los nuevos materiales que los forman podrían revolucionar el mercado de los metales utilizados en la industria, abriendo un nuevo campo para los inversores de materias primas.

“Vemos a los vehículos eléctricos como un área en la que nos encontramos en un punto de inflexión debido a la demanda” declaró Duncan Goodwin, Gerente del Fondo Baring Global Resources.

Señalar que alrededor del 12 por ciento de los 378,2 millones de dólares en activos de los que dispone el Fondo están destinados a los materiales que se utilizan en los vehículos eléctricos. Además, ha realizado inversiones en Albermale (Nueva York) y Orocobre (Australia), dos empresas productoras de litio, un componente clave en las baterías de los automóviles eléctricos.

Los gobiernos, ávidos de promover el crecimiento de los coches eléctricos en su intento por cumplir los objetivos de emisiones de carbono, están tentando a los consumidores con beneficios adicionales tales como subsidios, aparcamiento gratuito y ventajas fiscales. Su mayor presencia en el mercado es a su vez una oportunidad para las inversiones en materias primas, que actualmente se estiman en 235 mil millones de dólares.

Pero no es un apuesta totalmente segura, ya que predecir la cantidad de metales que serán necesarios para satisfacer la demanda de vehículos eléctricos en un plazo largo es difícil, y los avances en la tecnología de las baterías podrían alterar la composición.

El número de vehículos híbridos y eléctricos en la carretera en todo el mundo superó el año pasado el millón, según la Agencia Internacional de la Energía.

Aunque las estimaciones varían, IHS Automotive espera que los vehículos eléctricos representen casi el 4 por ciento de los automóviles ligeros en todo el mundo en 2020 , lo que equivaldría a unas 4 millones de unidades.

Pero, ¿qué se encuentra debajo del capó en estos vehículos eléctricos?

La mayoría de las baterías de los coches eléctricos utilizan cátodos de óxido de litio, níquel, manganeso y cobalto (NMC), así como ánodos de grafito. También “metales raros” como el disprosio, el neodimio y el terbio (extraídos principalmente en China) se utilizan en algunos componentes electrónicos del motor.

“Parece claro que los coches eléctricos, tal y como hoy lo vemos, tendrán las baterías de litio basadas en iones” señaló Horst Friedrich, Director del Institute of Vehicle Concepts de Alemania.

El triángulo del litio

La mayor parte del litio en el mundo proviene de una zona conocida como “El triángulo del litio” y que recorre Chile, Argentina y Bolivia, lugares donde la minería es un negocio cada vez más lucrativo.

Y es que los precios de la batería de litio en China, el mayor productor de baterías de iones de litio, aumentaron en más de 20.000 dólares por tonelada este verano, casi tres veces más que el pasado año, puesto que la demanda ha crecido bastante.

“La industria del litio pasará de las actuales160.000 toneladas de carbonato de litio (LCE) a por lo menos 260.000 toneladas en 2020”, dijo Simon Moores, Director General de Benchmark Mineral Intelligence, un negocio especializado en minerales críticos y metales, tecnología punta y los mercados emergentes.

Así por ejemplo, la compañía Albermale está invirtiendo para aumentar su producción de sales de litio en baterías, con el propósito de intentar producir la mitad de la demanda que han estimado.

Por su parte, la firma australiana Lithium Power Internacional está preparando su proyecto “Maricunga Salar” al norte de Chile, algo que le permitiría enviar litio directamente a China para su uso en vehículos eléctricos, y tiene como objetivo que comience a operar para 2019 o 2020.

Mientras, su competidora australiana Orocobre, cuyo precio de la acción subió más de un 50 por ciento el pasado año, casi ha completado un estudio de alcance con el propósito de, como mínimo, duplicar la capacidad de producción durante los próximos dos años en un centro de Argentina.

Entre las empresas de América del Sur, la SQM de Chile anunció el pasado año que estaba invirtiendo 30 millones de dólares para aumentar su capacidad de Hidróxido de Litio en unas 7.500 toneladas.

“La penetración de vehículos eléctricos en el mercado del automóvil tendrá un impacto significativo en la demanda de litio”, dijo Moores.

“La preocupación del comprador”

“El cliente ha de tener cuidado, es un mercado muy cambiante y hay un cierto grado de ignorancia al respecto”, dijo el analista de Finntech Martin Potes, quien añadió que el grafito podría ser más interesante para los inversores.

China es quien domina ese sector del grafito, utilizado en los ánodos. Benchmark Mineral Intellgence espera que para 2020 sean necesarias entre 150.000 y 170.000 toneladas adicionales de grafito, con un valor que rondaría los 1.200 millones de dólares.

La compañía canadiense Eagle Graphite señaló que el impacto de los vehículos eléctricos en su mercado todavía no se ha hecho sentir demasiado, y que los suministradores de grafito cobrarán importancia cuando la producción global ronde el millón de automóviles.

“Hay preocupación en los fabricantes de grafito sobre el suministro a largo plazo. Y ya no es solo la cuestión de producir suficiente grafito,  ya que el hecho de que China cuente con el 100% de los ánodos de grafito natural es otra preocupación añadida”. Y añadió, "la industria de las baterías tiene que diversificar las fuentes".

Mientras tanto, los precios del cobalto aumentaron un 16 por ciento en 2015, y se espera que crezcan un 45 por ciento más para 2020.

Sherritt Internacional, uno de los mayores productores de cobalto, señaló que esperan que aumente la producción de dicho metal en su mina Ambatovy, en Madagascar, al igual que lo hace la del níquel.

También se refirieron al hecho de que será difícil para los productores aumentar el volumen de producción en respuesta a la mayor demanda, puesto que el cobalto se extrae en su gran mayoría como un subproducto de otros metales como el níquel o el cobre.

Pero no todos los metales utilizados en las baterías de los automóviles tienen un futuro prometedor. La demanda de manganeso, un componente común del acero, se espera que permanezca baja a corto plazo debido a la crisis de ese sector.

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