MÁS DE 2.900 PERSONAS YA ESTÁN TRABAJANDO

Tesla comienza la producción masiva de baterías en su Gigafactory

Tesla ha comenzado la producción masiva de baterías de ion-litio en su planta de Nevada, que servirán para alimentar los productos de almacenamianto de energía Powerwall y al nuevo vehículo eléctrico Model 3.

Tesla comienza la producción masiva de baterías en su Gigafactory.
Tesla comienza la producción masiva de baterías en su Gigafactory.

Situada al este de Reno (Nevada), la Gigafactory de Tesla ha comenzado a fabricar las primeras celdas de baterías para alimentar los productos de almacenamiento de energía Powerwall y Powerpack, y en poco tiempo, les seguirán las baterías para su nuevo vehículo eléctrico Model 3.

El inicio de la producción en masa es un gran hito para Tesla y su búsqueda por electrificar el transporte, llevando a Estados Unidos una industria, la de las células de batería, que se ha visto monopolizada por China, Japón y Corea del Sur.

Más de 2.900 personas están ya trabajando en unas instalaciones de 455.000 metros cuadrados y este año se añadirán 4.000 empleos adicionales (incluyendo trabajos temporales de construcción), gracias a la asociación entre Tesla y la compañía japonesa Panasonic.

La Gigafactory 1 está comenzando a operar por etapas y el objetivo es que funcione a pleno rendimiento en 2018.

Además, para 2018 la Gigafactory, cuya construcción aún no está completada (sólo un tercio lo está), contará con 6.500 empleados a tiempo completo en Reno y duplicará su capacidad de producción de baterías de iones de litio, según los nuevos pronósticos de contratación de Tesla.

La plena puesta en marcha de la Gigafactory adquiere especial importancia para Tesla, una compañía conocida por fijar plazos inalcanzables y que debe demostrar a inversores y clientes que puede cumplir con el calendario fijado para su primer automóvil producido en serie.

Señales prometedoras

Este es el tercer gran objetivo que Tesla ha dado a conocer en los últimos meses. Primeramente, la firma estadounidense cumplió su promesa de completar con rapidez un proyecto masivo de almacenamiento de baterías y así respaldar la red de California. Posteriormente implementó las actualizaciones prometidas de software en los automóviles equipados con el Autopilot y ahora ha comenzado la producción de células de batería en la Gigafactory.

Dicho esto, la compañía no cumplió con su objetivo de entregar 80.000 coches en 2016 y se quedó en 76.230, según un informe de la propia Tesla.

El gobierno de Nevada prometió a Tesla 1.300 millones de dólares en incentivos fiscales estatales en base a la previsión de que cuando opere a pleno rendimiento empleará a 6.500 personas.

Mientras, la Gigafactory en sí está avanzando rápidamente, ya que los planes de contratación pusieron a Tesla y Panasonic dos años por delante del acuerdo original con el estado de Nevada. Inicialmente, Tesla prometió proporcionar empleos a tiempo completo a 4.000 residentes locales de cara a 2019 y 6.500 puestos de trabajo para 2020.

En Mayo, Tesla cambió su pronóstico para alcanzar el pico de producción de baterías en la Gigafactory hasta en dos años: 35 gigavatios/hora en producción de células y 50 gigavatios/hora de producción de paquetes en 2018. Fue un movimiento osado que Wall Street por entonces calificó como imposible de llevarse a cabo.

La expansión

Para que Tesla tenga el éxito esperado, la producción de baterías es crucial, puesto que en ningún lugar hay suficientes baterías de iones de litio como para que Tesla alcance su meta de 500.000 ventas del Model 3 en 2018. Igual de problemático es el precio actual en el mercado, demasiado alto para que un vehículo de 35.000 dólares sea rentable.

Las baterías son un factor que limita los vehículos eléctricos, pero pocos fabricantes de automóviles se han comprometido como Tesla en la producción de baterías propias. En lugar de ello, han preferido que proveedores como LG y Samsung asuman el riesgo. De hecho, en 2015 el 88 por ciento de las celdas de iones de litio fueron fabricadas en China, Japón y Corea del Sur, según un informe del Centro de Análisis de la Fabricación de Energía Limpia (CEMAC).

El objetivo de Tesla es hacer de Estados Unidos un actor principal en el mercado de producción de baterías, no sólo en automóviles.

El objetivo de Tesla es hacer de Estados Unidos un actor principal en el mercado de producción de baterías, no sólo en automóviles. La firma también está construyendo paquetes de baterías para alimentar hogares y respaldar la red eléctrica y en septiembre anunció un acuerdo para suministrar 20 megavatios/hora de almacenamiento a Southern California Edison, la principal compañía de suministro en California.

Las células producidas hoy día en la Gigafactory, serán destinadas a los productos de almacenamiento hasta que comience la producción del Model 3 en el segundo trimestre, declaró Tesla, que pretende también comenzar a enviar las baterías de casa Powerwall2 a finales de enero, a precios que según algunas estimaciones son un 30 por ciento más baratos que los de sus competidores directos.

"Creemos que las ventas de baterías de Tesla se están acelerando", dijo el analista de Baird Ben Kallo, quien recientemente incluyó a Tesla como la mejor elección para adquirir acciones en 2017. "La rampa de Tesla Energy y la producción del Model 3 podrían superar las expectativas", apuntó.

Elon Musk quiere transformar Tesla de una compañía de vehículos eléctricos a una compañía de energía limpia.

Los productos de almacenamiento se ajustan a la visión a largo plazo de Elon Musk de transformar Tesla de una compañía de vehículos eléctricos a una compañía de energía limpia. Esa misma motivación está detrás del reciente acuerdo para adquirir SolarCity, el principal instalador de techos solares en Estados Unidos. Además, Tesla alcanzó la semana pasada un acuerdo con Panasonic con el que expandir su producción de células solares en Buffalo (Nueva York) y que dará empleo a 1.400 personas de la zona.

Apostar por las baterías es arriesgado

Los precios cayeron en todo el mundo un 22 por ciento en 2016 y bajarán entre un 15 y un 20 por ciento más en 2017, según las previsiones de Bloomerang New Energy Finance. Esto es algo bueno para los fabricantes de vehículos eléctricos, no así para los productores de baterías, que será difícil que se mantengan por delante de la industria.

Parece probable que estos descensos de los precios pronto se desaceleren, ya que los costes se reducen a costes inflexibles de materias primas. Algunos fabricantes de baterías ya están luchando con el fin de obtener ganancias en un entorno cada vez más competitivo. Todavía no está claro si la apuesta de Tesla por las baterías es la correcta y en el momento adecuado, pero cada vez estamos un poco más cerca de descubrirlo.

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