Híbridos y Eléctricos

QUIEREN CORRER EL DOMINGO

No es un Tesla Model 3 volador, sino la antesala de un accidente con final ¿feliz?

El Tesla Model 3 modificado por Unplugged Performance sufrió el pasado miércoles un accidente durante una sesión de entrenamientos en Pikes Peak. Pese a lo aparatoso del golpe, no hubo daños personales y ya están reparando el coche para poder correr el domingo.

No es un Tesla Model 3 volador, sino un aparatoso incidente que ya están reparando
No es un Tesla Model 3 volador, sino un aparatoso incidente que ya están reparando

Cada oficio tiene sus riesgos, y si te dedicas a las carreras, salirse de pista y chocar es uno de ellos. Los accidentes ocurren y, aunque un profesional sabe limitar los riesgos propios y los de la máquina, siempre hay un margen para el error. Es lo que le pasó a Randy Pobst cuando corría estos días en Pikes Peak a los mandos de un Tesla Model 3 generosamente modificado: perdió el control del vehículo en una curva y lo que ocurrió después... Bueno, se puede ver en las imágenes.

Si hemos utilizado un tono distendido es porque, afortunadamente, el piloto no sufrió daños de ningún tipo. Algo que no se puede decir del coche, pues el Model 3 de Unplugged Performance sí quedó bastante dañado. Casi podríamos decir que quedó destrozado.

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El Tesla Model 3 de Unplugged Performance tras el accidente.

El subchasis trasero acabó doblado, dañando de paso el motor eléctrico, la transmisión, los frenos y los brazos de la suspensión y los amortiguadores. Las llantas acabaron inservibles y también hubo daños en la parte frontal, entre ellos la cremallera de dirección, el subchasis delantero y los soportes de la barra estabilizadora delantera.

Con este cuadro clínico, el tratamiento típico hubiera sido volver en grúa al garaje de donde salió y pasar una temporada reparándolo. Sin embargo, el equipo está dispuesto competir en la carrera oficial del 'Pikes Peak International Hill Climb' el domingo, y están trabajando contrarreloj para tener el coche reparado y listo para poder correr -como se puede ver en la publicación insertada justo debajo-.

Para conseguirlo, han comprado un Tesla Model 3 y han tomado todas las piezas y componentes posibles para adaptarlos al coche que va a intentar correr el domingo. Una tarea que llevará horas de trabajo, día y noche, y también una importante suma de dinero.

El accidente

El accidente ocurrió durante una sesión de entrenamientos ya en la parte alta del recorrido de ascenso. El piloto Randy Pobst había estado muy satisfecho con el Model 3 en sesiones anteriores, llegando a sacar 26 segundos de ventaja a su competidor más cercano. Tal era el rendimiento del coche que Pobst llegó a decir que era el mejor de los seis vehículos con que había corrido en Pikes Peak a lo largo de su carrera.

Sin embargo, Pobst cometió «un error de novato» y perdió el control del coche a unos 104 km/h, en una zona llamada "pozo sin fondo". El Tesla se estrelló contra un muro de piedras, se zambulló de lleno en una zanja de grava -dejando las imágenes en las que el coche vuela por unos instantes- y se deslizó por la montaña unos 10 metros. 

Ahora solamente queda ver si finalmente pueden competir, y en caso que así sea, desearles suerte y una buena carrera a todo el equipo.

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