AYUDAS DE 8.000 EUROS

Alemania quiere que la mitad de las coches vendidos en 2030 sean eléctricos

El Ejecutivo alemán estudia un nuevo paquete de medidas que incluye una tasa mínima de ventas para coches eléctricos y un aumento de las subvenciones para los compradores. 

Alemania quiere que uno de cada dos coches vendido en 2030 sea eléctrico.
Alemania quiere que uno de cada dos coches vendido en 2030 sea eléctrico.

Alemania está dispuesta a allanar en la próxima década la llegada de la movilidad eléctrica. Sin embargo, la Plataforma Nacional para el Futuro de la Movilidad, uno de los organismos que asesora al Gobierno alemán, ha solicitado que se incrementen las medidas para proteger el clima. En este sentido, el Ejecutivo estudia la creación de una tasa mínima de ventas para coches eléctricos e híbridos enchufables y contempla otras iniciativas para conseguir el objetivo de emisiones marcado por Europa. 

Los asesores del Ejecutivo que lidera Angela Merkel solicitan una tasa mínima del 25% en vehículos electrificados para 2025 y que se eleve al 50% en 2030, lo que significaría que dentro de 10 años, 1 de cada 2 coches vendido en el país sería eléctrico o híbrido enchufable. Además, Alemania estudia también implantar un nuevo límite de velocidad, a 130 km/h, y aumentar los impuestos sobre la gasolina y el diésel. 

Otra de las medidas que planea el Gobierno alemán es la de aumentar las subvenciones para la compra de vehículos eléctricos. Estas ayudas podrían estar dotadas de hasta 8.000 euros, con lo que Alemania se convertiría en uno de los países europeos con los incentivos más generosos. 

Plataforma Nacional para el Futuro de la Movilidad es un grupo de trabajo de 20 asesores que depende del Ministerio Federal de Transporte alemán y que está dirigida por Henning Kagerman, físico y que a su vez ejerció como director ejecutivo de la tecnológica SAP. El próximo marzo está programada la reunión definitiva junto a los representantes del Gobierno para evaluar y decidir si finalmente se aprueba el nuevo paquete de medidas con el que Alemania pretende dar un paso más en la transición de la industria de la automoción hacia la electrificación. 

El ministro de Transporte, Andreas Scheuer, ha mostrado su intención en los últimos meses de reformular la política del Ejecutivo en torno a la reducción de emisiones del sector del transporte. Sin embargo, mantiene reticencias respecto a las medidas que plantea la plataforma de Kagerman, sobre todo en lo referente al nuevo límite de velocidad, algo que Scheuer no considera “social ni económicamente responsable”. Cuando apenas quedan dos meses para la reunión entre el Ejecutivo y el organismo, quedan muchos puntos por pulir. 

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