Híbridos y Eléctricos

PRUEBAS EN CARRETERA

El Celestiq eléctrico, la vuelta de Cadillac a las enormes berlinas de lujo

Cadillac ha comenzado a probar el Celestiq en carreteras públicas. Será su coche más lujoso, un coloso eléctrico que, visto en carreteras abiertas, luce unas dimensiones y proporciones espectaculares.

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El Celestiq eléctrico, la vuelta de Cadillac a las enormes berlinas de lujo

El Cadillac Celestiq es el próximo coche eléctrico de Cadillac, el segundo de una nueva generación de vehículos bajo la tecnología Ultium y el retorno a las grandes berlinas de gran lujo de la marca estadounidense. Cadillac ha publicado ahora las primeras imágenes del coche rodando en carretera abierta y, aunque oculto bajo un intenso camuflaje, dan buena seña de las descomunales dimensiones del coche.

Desde el colosal Cadillac V-16 de los años 30 hasta los Cadillac Sixty Special que se vendieron durante décadas, pasando por los Sedan de Ville de los años 60 o el mítico Eldorado, la historia de Cadillac está plagada de coches enormes y lujosos. Durante años fueron el vivo ejemplo del estadounidense de éxito; tener un Cadillac de alta gama era sinónimo de prestigio. Además de la imagen que proporcionaban, incorporaban equipamientos que tardarían años en llegar a otros modelos más corrientes.

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Cadillac no ha anunciado las dimensiones del Celestiq, que supera holgadamente los 5 metros de longitud

Opulento, enorme, soberbio, quizá excesivo. Así es el Cadillac Celestiq y así lo reflejan las imágenes que ha publicado la propia Cadillac. La firma estadounidense ha comenzado a probar este lujoso coche eléctrico en carreteras abiertas al público, aunque bien camuflado para mantener los detalles de su diseño a salvo de miradas ajenas.

Normalmente las imágenes de coches con camuflaje son menos interesantes que al natural, pero en este caso llaman la atención porque nos dan una idea del tamaño y las proporciones del Celestiq. Un coche largo, muy largo, y no demasiado alto, lo cual refuerza todavía más la sensación de longitud y recuerda inevitablemente a los enormes Cadillac de los años 60 y 70. Teniendo en cuenta que lleva unas llantas de 23 pulgadas, podemos estar hablando de una distancia entre ejes alrededor de los 3,15 o 3,20 metros, aproximadamente.

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El Celestiq de producción parece que perderá los retrovisores digitales con cámara

Para ponerlo en contexto, un Mercedes EQS tiene una distancia entre ejes de 3.210 mm. El Cadilla Lyriq, el SUV eléctrico de la marca, tiene una batalla de 3.093 mm y su carrocería mide 5 metros de largo. Teniendo en cuenta que el Celestiq estará un peldaño por encima del Lyriq, no es descabellado pensar en una carrocería entorno a los 5,20 o 5,30 metros de longitud. Un tamaño que lo posiciona junto al Audi A8 L (5,30 m), el BMW Serie 7 Batalla larga (5,26 m) el Mercedes Clase S Largo (5,29 m) o el Bentley Flying Spur (5,32 m).

Es la primera vez que un Celestiq sale de la línea de pre-producción y se prueba por carreteras públicas, concretamente en los alrededores del Centro Técnico de General Motors en Warren, Michigan, el lugar donde se fabricará a mano la versión de producción del modelo. Has leído bien: el Celestiq se fabricará a mano, lo que da buena cuenta del nivel al que apunta. Estamos ante un coche de gran lujo cuyo precio, pendiente de confirmación, podría alcanzar los 300.000 dólares. Cadillac presentará el Celestiq de producción a finales de este año y empezará a comercializarlo a finales de 2023.

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Cadillac Celestiq durante el inicio de su fase de pruebas

Cadillac dice que la puesta de largo del Celestiq «es un momento histórico para la marca», un modelo que reunirá todo lo mejor que tiene General Motors, tanto a nivel de asistentes a la conducción, tecnologías de conectividad como de baterías y componentes eléctricos. La firma todavía no ha anunciado las especificaciones del modelo, cuya batería a buen seguro superará los 100 kWh de capacidad.

A juzgar por las imágenes, el coche de producción se asemeja bastante al prototipo que se mostró meses atrás. Entre los cambios más reseñables están los espejos retrovisores convencionales, que sustituyen a las cámaras que llevaba el prototipo; los pilotos traseros, con un diseño ligeramente diferente; o las llantas, totalmente carenadas en el coche de pruebas para mejorar la aerodinámica. En el frontal se aprecian varios agujeros para dejar "ver" a los radares y cámaras del sistema de conducción autónoma, y en la vista lateral no parece haber tiradores en las puertas (están ocultos y enrasados con la carrocería). 

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