Híbridos y Eléctricos

SEGÚN BLOOMBERGNEF

¿Por qué el coche eléctrico será más económico que el de combustible en 2022?

La reducción en los precios de la batería de litio es la principal causa de que el precio del vehículo eléctrico se siga acercando al coche de combustible. Otras, como el del chasis, la carrocería o el tren motriz ayudarán a conseguirlo.

Razones por las que el coche eléctrico será más económico que el de combustible en 2022.
Razones por las que el coche eléctrico será más económico que el de combustible en 2022.

Se acerca el día en que el coche eléctrico será más económico que uno de combustible. Cuando eso ocurra, será un momento crucial para el mercado del vehículo eléctrico, ya que se espera un aumento importante en las ventas a nivel mundial. Según los analistas de transporte avanzado de BloombergNEF, cada vez está más cerca el punto de cruce entre los precios del coche eléctrico y el de gasolina.

En 2017, se pronosticó que el punto de cruce ocurriría en 2026. El año pasado, se dijo que llegaría en 2024. Pero ahora, según el último análisis, se predice que para 2022 los coches eléctricos serán más económicos que los de combustible. ¿Qué ha acelerado la equiparación de precios entre ambas tecnologías? Principalmente, la reducción en los precios de la batería, que representa aproximadamente la mitad del coste de un coche eléctrico.

Según los expertos, en 2015 la batería representó más del 57% del coste total del vehículo eléctrico. Este año, ese promedio bajó al 33%. Para 2025, la batería representará solo el 20% del coste total del coche.

Para 2030, los costes de los motores, inversores y electrónica de potencia podrían ser entre un 25 y un 30% más bajos que en la actualidad.

De igual forma, los costes del chasis y de la carrocería del vehículo eléctrico también se reducirán levemente, mientras que los mismos costes se elevarán en los vehículos de combustión interna como “resultado de un peso más ligero y otras medidas para cumplir con los objetivos de emisiones”, dijo Nikolas Soulopoulos, analista de BloombergNEF. Por otra parte, se espera una reducción de costes del tren motriz eléctrico a medida que aumente la fabricación en mayores volúmenes. Para 2030, los costes de los motores, inversores y electrónica de potencia podrían ser entre un 25 y un 30% más bajos que en la actualidad.

El hecho de que los precios de la batería se reduzcan también favorecerá el desarrollo de otros tipos de vehículos eléctricos. Un ejemplo es la excavadora totalmente eléctrica que recientemente presentó Komatsu en la feria de maquinarías Bauma 2019. La excavadora cuenta con un nuevo cargador y convertidor de alto voltaje que le permiten tener un rendimiento a la par con el modelo de combustión interna. Además, la versión de batería no emite contaminación y es bastante silenciosa, ideal para los trabajos de construcción cerca de hospitales, escuelas o áreas residenciales.

La propulsión eléctrica también ha llegado al transporte marítimo. El operador sueco Stena Line planea instalar baterías en uno de los transbordadores de automóviles entre Suecia y Dinamarca. Una batería de 1 MWh alimentará a la nave cuando esté en el puerto; otra batería de 20 MWh dará energía durante las operaciones portuarias; y habrá una batería de 50 MWh para proporcionar una autonomía de 50 millas náuticas (92 kilómetros). “A medida que disminuyen el tamaño y el coste de las baterías, se convierte en una alternativa muy interesante a los combustibles tradicionales, ya que las emisiones pueden eliminarse por completo”, comentó Niclas Martensson, CEO de Stena Line.

El sector aéreo también se beneficia de las batería eléctricas. Un ejemplo es la aerolínea canadiense Harbour Air, que opera 42 aviones en 12 rutas cortas en la Columbia Británica, y que transformará toda su flota a aviones eléctricos. “La intención es eventualmente electrificar toda la flota”, asegura el fundador y CEO Greg McDougall.

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