Híbridos y Eléctricos

POR EL LABORATORIO NACIONAL DE OAK RIDGE

Así se recicla y desmonta de manera automatizada la batería de un coche eléctrico

El Laboratorio Nacional de Oak Ridge ha presentado su particular propuesto para efectuar el desmontaje y reciclado de una batería eléctrica de manera mucho más segura para trabajadores y eficiente para la empresa.

El reciclado de baterías según el Laboratorio Nacional de Oak Ridge.
El reciclado de baterías según el Laboratorio Nacional de Oak Ridge.

Aunque de manera pausada, la cuota de mercado de los coches eléctricos sigue creciendo, y con ello la producción de baterías mediante las que se abastecen de energía eléctrica. Como todo automóvil, éstos gozan de un ciclo de vida finito que viene dado por un punto final en el que se separa la carrocería del coche en cuestión de la batería, para el achatamiento de una y el reciclado o la segunda vida de la otra.

Y es que mientras que un coche térmico convencional afronta la prensa con una preparación previa que apenas conlleva trabajo, un coche eléctrico no puede hacerlo con su paquete de baterías dentro, pues la química de éstas es incompatible al prensado por motivos obvios.

Hasta ahora la mayoría de fabricantes tradicionales que llegan a desmontar por completo la batería de un coche eléctrico, después de separar el módulo de baterías del coche en cuestión, proceden a desmontar a mano todos y cada uno de los componentes de la batería a mano con operarios. Se trata de un proceso que además de lento se antoja no del todo seguro, pues los operarios han de estar trabajando con baterías en las que puede haber energía eléctrica residual, además de estar expuestos a la química de las mismas.

Ahora, sin embargo, el Laboratorio Nacional de Oak Ridge, sito en el estado americano de Tenessee, ha presentado su particular proposición para el reciclado de baterías de coches eléctricos en el que la mayor parte del proceso se lleva a cabo de manera automática por robots, aunque siempre con supervisión humana. Lo que demás de hacerlo más seguro y eficiente, dicen que también resulta más económico.

Las ventajas del reciclado de baterías se antojan incluso más determinantes que las de reciclar cualquier material u objeto, pues permite la recuperación de materiales como el litio, cobalto o el plomo para que después de un reacondicionamiento puedan volver a ser usados bien coches eléctricos o en otras aplicaciones.

Sin embargo, fabricantes como Renault o Tesla apuestan por que antes de afrontar un desmontaje completo, las baterías puedan servir para otros muchos propósitos. El que se está tornando más popular es que mediante la acumulación de varios de estos paquetes, conformando pequeños edificios o módulos, éstos pasen a contribuir a la estabilización de redes eléctricas que abastecen ciertos núcleos poblacionales.

Tesla los llama Megapack, y Renault presentó su particular propuesta llamada E-STOR, que en esencia funciona de la misma manera que los Megapack de Tesla, asumiendo los picos de potencia que el circuito eléctrico sufre, y abasteciendo con carga cuando la tensión es baja.

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