Híbridos y Eléctricos

LAS FABRICANTES QUIEREN QUE TRUMP RECTIFIQUE

Donald Trump, presionado por la industria

Envían a Donald Trump una carta firmada por los CEO de las principales fabricantes de automóviles.

Donald Trump
Donald Trump, presidente de EE.UU.

Los directores ejecutivos de las 18 principales fabricantes de automóviles de Estados Unidos instan al presidente Donald Trump a revisar la ley de la administración Obama que limita el consumo de combustible. Mediante una carta enviada el pasado viernes, a la cual ha podido tener acceso la agencia Reuters, los CEO de General Motors, Ford Motor Co., Fiat Chrysler Automobiles NV, junto con otros altos cargos norteamericanos de Toyota Motor Corp., Volkswagen AG, Honda Motor Co., Hyundai Motor Co., Nissan Motor Co. y otras fabricantes, presionaron al recientemente electo presidente Trump a revocar la decisión de su predecesor.

En dicha carta, las fabricantes solicitan que Trump haga marcha atrás y elimine la restricción que impuso la administración Obama, mediante la cual todas las fabricantes deberían tener una eficiencia de combustible media de 50 millas por galón (el equivalente a 4,7 litros/100 km). Esta decisión se tomó durante el ejercicio legislativo de 2012 y afectaría a los vehículos fabricados entre 2022 y 2025. El principal motivo de las fabricantes de automóviles para demandar tal modificación es que se pondrían en riesgo miles de puestos de trabajo.

La EPA, agencia para la protección medioambiental de Estados Unidos, debía tomar en abril de 2018 la decisión de modificar la norma propuesta inicialmente por Barack Obama para determinar la eficiencia que se puede demandar a los vehículos a partir de 2022. Esta "revisión de medio plazo"  ha sido finalmente pospuesta para permitir que las fabricantes de vehículos puedan cumplir con los estándares que se les requiere el año 2025.

La carta que ha recibido Donald Trump este fin de semana pedía al presidente volver a determinar una fecha para revisar las condiciones "sin prejuzgar los resultados" y alababa su "interés personal en tomar medidas que refuerzan la economía de los Estados Unidos" y "su compromiso por preservar los puestos de trabajo del sector" del automóvil.

Este no es el primer acercamiento de las fabricantes de coches hacia Donald Trump, sino que una vez electo presidente, éstas se dirigieron rápidamente a Trump para solicitar que revise la normativa, afirmando que supone unos costes muy significantes a las compañías y que no va de acuerdo con las preferencias de los consumidores.

 

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