Híbridos y Eléctricos

A MÁS DE 480 KM/H

Electroflight y Rolls-Royce buscan batir el récord de velocidad de un avión eléctrico

Dos marcas de conocido prestigio dentro de la aeronáutica se encuentran en pleno desarrollo de un avión eléctrico con el que esperan superar la barrera de los 480 kilómetros por hora. Una cifra que por el momento nos parece ciencia ficción en un avión eléctrico, pero que los chicos de Electroflight y Rolls-Royce esperan conseguir en apenas unos meses.

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Electroflight y Rolls-Royce buscan batir el récord de velocidad de un avión eléctrico

Superar las 300 millas por hora, ese es el objetivo. Más de 480 kilómetros por hora para batir sobradamente el actual récord de velocidad de un avión eléctrico establecido en 213 millas por hora, unos 342 kilómetros por hora. La aeronáutica eléctrica está aquí para quedarse y muestra de ello son las múltiples pruebas a las que se están sometiendo los nuevos aviones movidos por electricidad, aunque esta vez, el reto va mucho más allá. 

Electroflight y el gigante Rolls-Royce han desarrollado conjuntamente un avión eléctrico monoplaza llamado Electric NXT o E-NXT. Con él esperan batir el récord del mundo de velocidad a bordo de este tipo de aeronave. Por el momento el coste de dicho proyecto se ha elevado hasta niveles por encima de los 7 millones de euros y tres años de desarrollo. Unas cifras notablemente más elevadas de lo esperado en un primer momento, pero las dificultades han sido muchas.

El equipo de desarrollo está compuesto por 20 ingenieros con experiencia en aeronáutica e incluso automovilismo. El director gerente del proyecto, Stjohn Youngman, trabajó hace algunos años en el desarrollo de coches de la Fórmula E, e incide en que “la construcción de aeronaves a batería es un desafío aún mayor que la construcción de automóviles eléctricos, debido principalmente al peso del conjunto”. 

El sistema de baterías que monta el E-NXT pesa 300 kilos, lo que significa que la mitad del peso total de este avión es propio de sus baterías. Es por ello que la mayor parte del trabajo que conlleva este proyecto se ha dedicado al desarrollo de unas baterías más ligeras, así como una aerodinámica muy eficiente y un tren de potencia proporcional con el peso total del conjunto. 

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Avión eléctrico E-NXT de Electroflight y Rolls-Royce.

La ingeniería que hay detrás del E-NXT es enorme. Alcanzar el récord de velocidad supondrá un grandísimo nivel de presión para su sistema de baterías. En un coche eléctrico su mecánica desarrolla una potencia pico durante algunos segundos, en el caso de este avión, su potencia máxima deberá ser constante durante más de 8 minutos. Para que nos hagamos una idea, a velocidad de crucero, su sistema eléctrico funciona a un 60 % del total. 

Una solución para disminuir el peso ha sido crear una carcasa ultra resistente de fibra de carbono alrededor del sistema de baterías. Esta carcasa es tan resistente que el propio motor está fijado sobre ella. En su interior acoge tres grandes paquetes de baterías independientes, esto se ha diseñado así para que, en caso de avería, la aeronave continúe teniendo energía aunque fallen 1 o 2 bloques de baterías, algo altamente improbable. 

Estas baterías están compuestas por 6400 celdas individuales que tienen un tamaño algo mayor que unas pilas AA convencionales, mientras que la refrigeración del conjunto se lleva a cabo a través de un sistema de tuberías por las que circula agua y glicol, de manera que las temperaturas se mantienen a unos niveles bajos. 

Por el momento, el mayor atractivo que tiene este proyecto es el de batir el récord mundial de velocidad, pero una vez esto se haya cumplido, desde Electroflight esperan poder poner en el mercado toda la experiencia aprendida sobre baterías para aviones eléctricos, algo que con el paso del tiempo llegará a ser muy necesario. 

Actualmente este no es un gran negocio donde meterse, ya que aún es un mercado emergente y en pleno desarrollo, pero con el paso de algunos años, los propios gobiernos exigirán a las grandes empresas aeronáuticas una mayor eficiencia en sus vehículos y, tarde o temprano, tendremos aviones eléctricos sobrevolando nuestros cielos, será entonces cuando esta marca pueda sacar un importante beneficio de todo lo aprendido. 

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