Híbridos y Eléctricos

“PERTENECEMOS A LA ERA DE LA FLUIDEZ Y DEL HIBRIDISMO” S. PANIKER

Elogio de lo híbrido

Queremos realizar el elogio de lo híbrido, tanto desde la relación más técnica y tecnológica hasta aquella que nos mueve en el espacio más vital, humano y relacional.

“Pertenecemos a la era de la fluidez y del hibridismo” S. Paniker.
“Pertenecemos a la era de la fluidez y del hibridismo” S. Paniker.

En el primero de los casos, los conceptos tecnológicos asociados a las diferentes áreas del saber, al diseño y desarrollo de productos mecatrónicos como en el caso del automóvil, es una realidad que juega desde la ingeniería con la creación a partir de un trabajo perfectamente armonizado, mezclado, híbrido desde múltiples áreas: mecánica, electrónica, informática, automática…, pero también hemos de hablar de procesos híbridos desde otros campos: procesos de fabricación, automatización, robótica, etc., 

Automóviles híbridos

En el terreno del transporte, estamos en el proceso de cambio y transformación tecnológica hacia una movilidad cada vez más sostenible. El planteamiento de uso de los vehículos híbridos es una opción posible para aquellos conductores exigentes que quieren dar el salto un poco más allá del espacio periurbano y de algunos límites que las infraestructuras de carga aún puedan condicionar. Por ello, la opción por los híbridos también puede aportarnos soluciones reales a una realidad exigente y comprometida con el medio ambiente y que ya no es un inconveniente en los límites de uso por distancias u otros requerimientos.

La alternativa híbrida, como buen camino de transición, nos permite actualmente una mayor autonomía con unos consumos cada vez más bajos. Además, para aquellos futuros usuarios y  los que estén en disposición de hacerlo, un pequeño consejo práctico-económico para poder apreciar, que desde el mundo de los seguros, también hay espacio y consideración como el que nos propone La Mutua para aquellos automóviles híbridos presentes en nuestro mercado.

Personalidad y vida híbrida

Lo híbrido, es también un concepto aplicado en otros ámbitos que definen la manera en que nuestra sociedad está instalada. La posmodernidad, tanto histórica  como política, filosófica, artística o tecnológica quiere dejar de lado cualquier discurso basado en identidades cerradas, ideas únicas o creaciones puras. Hasta la sexualidad deja de lado las identidades de género, para dar paso a la diferencia y la diversidad adoptando un concepto más trans-sexual.

Escribía el filósofo Salvador Pàniker en un artículo de El País con el título: LA ERA DEL HIBRIDISMO:

“Se nos antojan cada vez más bizantinas las grandes disquisiciones sobre conceptos absolutos (nación, patria, religión, etcétera). Ello es que pertenecemos a la era de la fluidez y el hibridismo. Los valores son cada vez más relativos, móviles, provisionales. Los territorios científicos son interdisciplinarios. La misma ética es, ante todo, ética aplicada y casuística. Y hablar de hibridismo es hablar de identidades múltiples, pluralismo a la carta, mestizaje cultural. Sucede que todo es hoy una mezcla felizmente poco consistente de actitudes y valores dispersos. De la gran matriz cultural, de los miles de matrices culturales, se pueden extraer combinaciones múltiples. Se puede ser a un tiempo anarquista, petimetre y budista. Homosexual y cristiano. Ateo y místico. Socialista y nacionalista. Caben todas las combinaciones imaginables…” Leer el artículo en El Pais.com

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