OPEL NO CUMPLIRÍA LOS OBJETIVOS DE EMISIONES

Escándalo Opel: PSA quiere una devolución parcial de su inversión

PSA estaría dispuesto a demandar General Motors para recuperar entre 600 y 800 millones de euros del total pagado para adquirir Opel.

Escándalo Opel: PSA quiere una devolución parcial de su inversión
Escándalo Opel: PSA quiere una devolución parcial de su inversión

El grupo francés PSA, que el pasado mes de julio cerró la compra de Opel por 1.300 millones de euros, ahora podría demandar a General Motors para recuperar la mitad de la inversión realizada. Según informa la agencia Reuters, PSA habría descubierto que la marca Opel estaría muy lejos de cumplir con los objetivos marcados por la Unión Europea en materia de emisiones de CO2. Según la empresa francesa, Opel podría enfrentarse a multas de hasta mil millones de euros si no corrige urgentemente su trayectoria.

El fabricante de automóviles francés estaría dispuesto a demandar General Motors para recuperar entre 600 y 800 millones de euros del total pagado para adquirir Opel. Según diversas fuentes, PSA considera que ha sido engañada por GM acerca de la estrategia de emisiones de la marca alemana. Las dos compañías estarían discutiendo actualmente acerca de los agravios que denuncia PSA, la cual no ha emprendido acciones legales por el momento.

"No tenemos conocimiento de ningún reclamo presentado por PSA con respecto a los objetivos de emisiones y no podemos especular sobre temas que no se han planteado", dijo el portavoz de GM, David Caldwell. "PSA llevó a cabo un sólido proceso de compra en que incluyó a sus empleados y muchos expertos y abogados", agregó Caldwell. "Les proporcionamos información sustancial", aseveró. Después de defender la postura de GM, Caldwell se negó a pronunciarse acerca de si las emisiones de Opel se pusieron sobre la mesa durante las negociaciones.

Motivados por la regulación impuesta por la Unión Europea, que limita a partir de 2021 las emisiones medias a 95 gramos por kilómetro, los fabricantes de automóviles están realizando un importante esfuerzo en electrificar su gama de vehículos para así poder cumplir con los próximos objetivos. De no ser así, las marcas se exponen a multas de 95 euros por cada gramo en que se excedan cada uno de sus vehículos.

En cambio, la estrategia de General Motors respecto a esta medida fue completamente distinta: lo apostaron todo a que las ventas de un único vehículo, el Opel Ampera-e, compensasen la media de emisiones de la marca. Con cada venta del vehículo eléctrico, que utiliza como base el Chevrolet Bolt importado de General Motors, Opel estaba perdiendo cerca de 10.000 euros, lo que considera PSA “una solución técnica inviable” que “genera enormes pérdidas”. Para corregir esto, PSA ha decidido retirar este modelo del mercado noruego, donde se han vendido 1.500 unidades hasta el momento, y ha subido su precio para el resto de mercados europeos en 5.700 euros.

Antes de su venta, Opel estaba 3,7 gramos por encima de su objetivo de emisiones de CO2, según un estudio de PA Consulting publicado en noviembre de 2016. Excluyendo el Ampera-e, que según las proyecciones alcanzaría las 20.000 unidades anuales, ahora el límite permitido de CO2 se superará en 6 gramos. "Unas semanas después de que finalizamos el cierre (de la compra), nos dimos cuenta que la empresa estaba fracasando en su objetivo de emisiones", aseguraba Carlos Tavares, CEO de PSA, el pasado 9 de noviembre.

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