Híbridos y Eléctricos

LOUIS CAMILLERI, CEO DE FERRARI

"No veo a Ferrari como una marca de coches cien por cien eléctricos"

En una conferencia telefónica con inversores y accionistas de Ferrari, el CEO de la compañía, Louis Camilleri, comentaba que no ve a la firma del cavallino como una marca de coches cien por cien eléctrica.

Ferrari SF90 Stradale híbrido enchufable.
Ferrari SF90 Stradale híbrido enchufable.

Que Ferrari está a abierta a electrificar sus coches deportivos es algo que ya sabemos, de hecho es el primer fabricante de esta índole que ha puesto en el mercado un deportivo híbrido, que además es enchufable, fabricado en serie, el Ferrari SF90 Stradale. Y lo ha hecho por delante de sus rivales Mclaren, Lamborghini y sobre todo, por delante de Porsche y el 911 híbrido, aunque los alemanes sean de todos los que probablemente menos prisas tengan en hacerlo. Por tanto, podría parecer que el segundo paso de la firma italiana serían los coches eléctricos.

Todo apuntaba a que así sería, todo parecía indicar que sería también la primera firma de todas las de deportivos tradicionales en hacer de sus deportivos coches cien por cien eléctricos, pero esta idea ha sido preconcebida por muchos de nosotros de manera errónea tras confirmar el propio CEO de la firma italiana en una conferencia telefónica con inversores y accionistas de la firma del cavallino que Ferrari no se convertirá en una marca de coches eléctricos puros.

Durante el acto el CEO de Ferrari,  Louis Camilleri, de 65 años, comentó lo siguiente: "Mi sensación al decir que Ferrari será una marca cien por cien eléctrica, es llevar mucho las cosas al extremo. No veo a Ferrari como una marca de coches cien por cien eléctricos. Y, ciertamente, ni siquiera creo que yo llegue a verla ni al 50%". 

Estos comentarios, sin embargo, no significan que Ferrari no vaya a seguir implementando tecnología eléctrica de la mano de la hibridación en sus famosos deportivos, aunque sea principalmente a causa de las restricciones a las que se van a ver impuestos sus clientes y la propia compañía con sus emisiones medias por coche vendido antes que por iniciativa propia. Y es que Ferrari tiene dos frentes abiertos en su camino a la electrificación que hacen que el fabricante italiano aún se muestre reacio a lanzarse de lleno a esta tecnología.

El primero de los problemas a los que se enfrenta Ferrari es que el tipo de cliente que opta por comprar un Ferrari no es el mismo que opta a comprar un coche eléctrico o electrificado, ya que se trata de un cliente de corte purista y de avanzada edad, por lo que no está preparado para asumir un cambio tan drástico en el próximo producto que compre del fabricante con sede en Módena. Por otro lado el público que opta por un coche eléctrico, o es un cliente que está comprometido con las emisiones que generan su actividad a bordo de un coche, o son de perfil más "techie" que compran un coche eléctrico por estar a la última en términos de tecnología.

El otro problema lo confirmaba indirectamente otro alto cargo técnico de la compañía en unas declaraciones a la revista inglesa Autocar, que aunque dice que la tecnología eléctrica aún no está suficientemente desarrollada como para implementarse en deportivos prestacionales de altos vuelos, lo que nosotros vemos es que Ferrari no quiere recurrir a empresas que sí gozan de esa tecnología, lo quieren hacer por sus propios medios aunque ello conlleve quedarse a la cola.

Mentalidad que contrasta con la de otros fabricantes de deportivos que sí que han visto oportuno lanzarse a electrificar sus coches, como Lotus con el Evija y demás deportivos que están por lanzar, aunque esta sí goza de un gran grupo automovilístico detrás con tecnología eléctrica punta, como es el chino Geely Group. Rimac también está a punto de comercializar, aunque de manera limitada, su Rimac C-Two, aunque la compañía croata sí que es la autora de la tecnología a bordo de su deportivo eléctrico.

Comentaba Enrico Galliera, jefe comercial de Ferrari en una entrevista al medio británico a principios de año: "Creemos firmemente que la electricidad por baterías aún no está lo suficientemente desarrollada para satisfacer las necesidades de un superdeportivo. Al menos durante los próximos cinco años no creemos que la tecnología pueda satisfacer las necesidades de un Ferrari".

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