Híbridos y Eléctricos

ENERGÍAS RENOVABLES

El Hierro, camino hacia la sostenibilidad

La isla canaria de El Hierro inaugura la nueva central hidroeólica que le permitirá abastecerse únicamente con energías renovables. Se espera que todos los coches sean eléctricos en 2020.

La isla canaria de El Hierro, tras la inauguración de la central hidroeólica de Gorona del Viento, deja atrás su dependencia del petróleo para convertirse en la primera isla del mundo en abastecerse con energías renovables. Además se intentará que los 6.000 vehículos que circulan en la isla sean eléctricos para 2020.

Como respuesta a la problemática mundial en la integración de energías renovables en sistemas aislados, El Hierro permitirá a los 11.000 habitantes depender casi en exclusiva de sus propios recursos naturales: el viento y el agua. Mostrando de esta forma que hay un camino posible para un futuro sostenible basado en un modelo energético de autosuficiencia a partir de energías alternativas.

El proyecto, con un coste de 82 millones de euros, está promovido por Gorona del Viento El Hierro, S.A., participada por el Cabildo Insular (60%), Endesa (30%) y el Instituto Tecnológico de Canarias (10%). Del total de la inversión, 35 millones corresponden a ayudas del Instituto para la Diversificación y Ahorro Energéticos (IDAE).

El sistema está compuesto por dos depósitos de agua, un parque eólico, una central hidroeléctrica, una central de bombeo y una central de motores diesel (ya existente). El depósito inferior tendrá capacidad para 150.000 metros cúbicos de agua y el superior, que aprovechará una caldera volcánica natural, podrá almacenar 380.000 metros cúbicos. El parque eólico, de cinco aerogeneradores, tendrá 11,5 MW de potencia instalada; la central hidroeléctrica, con cuatro turbinas Pelton, sumará 11,3 MW y la central de bombeo 6 MW. La potencia instalada de la central de Llanos Blancos es de 12,7 MW.


Funcionamiento de la central hidroeólica
Con la central hidroeólica se consigue transformar una fuente de energía intermitente en un suministro controlado y constante de electricidad, maximizando el aprovechamiento de la energía eólica y facilitando su integración en el sistema. La energía primaria del la isla provendrá del parque eólico. Cuando no haya demanda para consumir toda la electricidad que producen los aerogeneradores, el excedente de energía se destinará a bombear agua desde el depósito situado casi a nivel del mar (de 150.000 metros cúbicos) al depósito superior (que aprovecha un cráter natural de 380.000 metros cúbicos). En periodos de escasez de viento, el agua se dejara caer y una central de turbinado generará la electricidad. La central de motores diesel solamente se usará en casos excepcionales o emergencias, cuando no haya ni viento ni agua suficiente para producir la energía demandada.

El Hierro, camino hacia la sostenibilidad


La demanda eléctrica
La demanda eléctrica en 2.005 fue de 35 GWh en El Hierro, y la potencia eléctrica actualmente instalada (Diesel) es de 11,36 MW. El ritmo de crecimiento actual de la demanda energética ha sido de un 8%; aunque se espera que se estabilice en el corto plazo (3-5 años) en un 4% anual.

La demanda eléctrica prevista para el diseño es 48 GWh/año en el año 2.015, no obstante el dimensionamiento de la conducción de agua y los depósitos, debido a que no son ampliables de forma modular, se hará en base a la demanda prevista en el año 2.030. La capacidad del depósito superior se verá incrementada para abastecer las necesidades de agua requeridas por la isla.


Impacto medioambiental
Los beneficios medioambientales son tanto  desde el punto de vista energético como para el Plan Hidrológico de El Hierro. La isla se autoabastecerá por energía limpia y también tendrá garantizado su recurso más preciado: el agua. Para la elevación de agua desde el acuífero insular ya no se necesitará la energía convencional y  la isla contará con tres desaladoras (en El Tamaduste, El Golfo y La Restinga).

Con este proyecto se espera conseguir un ahorro anual de 18.700 toneladas de emisiones de CO2 y de 1,8 millones de euros por los 40.000 barriles de petróleo que dejarán de comprarse. Este proyecto supone una importante aportación al modelo de desarrollo promovido en la isla, que fue declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 2000 por la especial conservación de su riqueza medioambiental y cultural, así como por la búsqueda del progreso y desarrollo de sus habitantes.

El éxito del proyecto permitiría no sólo utilizar sistemas similares en otras islas del archipiélago canario, sino que se dispondría de un modelo exportable a otras islas del mundo.

 

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