Híbridos y Eléctricos

ESTUDIO EUROPEO

La inflación y los materiales están matando el sueño de la paridad de precios

El esperado momento de paridad entre coches de combustión y coches eléctricos sigue sin llegar. El problema es que la brecha sigue aumentando por culpa de una considerable subida en los costes de los materiales.

Fábrica-BMW-iX1
Fábrica-BMW-iX1

La industria del automóvil y el mercado en general buscan en el horizonte el día en el que se declare oficialmente una paridad de precios entre los coches de combustión y los coches eléctricos. Ese día soñado ha sido avisado por muchos durante mucho tiempo, pero la realidad está impactando seriamente en la llegada del objetivo. Un estudio europeo echa por tierra las esperanzas de alcanzar pronto la paridad desvelando que la brecha no sólo no se está cerrando, sino que sigue ampliándose cada vez más.

Está claro que Europa no pasa por su mejor momento. Los últimos dos años y medio han sido especialmente duros para los intereses del viejo continente. Una mala previsión por parte de la Unión Europea y una incorrecta respuesta a los conflictos ha provocado que la industria del automóvil esté sacudida por diferentes problemas que ponen en jaque los planes a corto y medio plazo. Uno de ellos es la esperada paridad de precios entre térmicos y eléctricos.

En un informe realizado por AlixPartners se detalla que la inflación y la escalada del precio de las materias primas ha abierto la brecha que separa los costes de producción. En 2020 el coste promedio de materiales por vehículo eléctrico era de 2.152 euros, mientras que en el pasado mes de septiembre la cifra creció hasta una medida de 5.076 euros, más del doble. Por el contrario, los coches de combustión, incluidos híbridos, también han incrementado los costes, pero significativamente menos. De un promedio de 1.475 euros en 2020 se ha pasado a 1.851 euros en septiembre.

Producción-Batería-BMW-iX1
La producción de las baterías representa el 61% del coste total de un eléctrico

El director de AlixPartners ha especificado que el estudio no recoge el incremento de costes sufridos por los híbridos enchufables, aunque estima que el crecimiento puede ser incluso mayor al vivido por los eléctricos puros. Está claro que las numerosas complejidades internacionales están causando estragos en los balances de cuentas, pero la realidad es que en los resultados trimestrales todas las marcas han anunciado un incremento en los beneficios ya que el precio de las materias primas ha recaído en el consumidor final al ver cómo el precio del producto ha crecido considerablemente.

También hay que reconocer que el propio informe publicado recoge que durante el pasado mes de septiembre se ha visto reducido el precio de las materias primas desde que alcanzasen su punto más alto durante el pasado mes de marzo con un máximo de 6.848 euros de media por vehículo. A pesar de ello el invierno y el frío se acercan, los costes de la energía están disparados y los precios de las materias primas no parecen que vayan a desplomarse rápidamente. A eso hay que sumar la inflación y la falta de componentes, que en nada ayuda a los intereses de la industria.

A pesar de las malas noticias, muchos son los que avisan que pronto sus productos ICE y eléctricos alcanzarán la esperada paridad de precios. Hace apenas unos días el máximo responsable de Volvo declaró que la compañía sueca estima que en 2025 los coches eléctricos y los de combustión van a costar lo mismo. Al otro lado del charco, en Estados Unidos, la directora general de General Motors, Mary Barra, piensa casi igual. Sus eléctricos todavía no son rentables para la compañía, pero estiman que en 2025 sí lo serán.

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