Híbridos y Eléctricos

DESAVENENCIAS SINDICALES

Mary Barra descarta que Tesla compre una de las fábricas de General Motors

La CEO del grupo estadounidense afirma que la compañía de Elon Musk "no está interesada" en trabajar junto al sindicato United Automobile Workers, con el que el fabricante de vehículos eléctricos de altas prestaciones tuvo enfrentamientos a lo largo de 2017. 

Tesla estaría interesada en la planta de General Motors de Lordstown (en la imagen).
Tesla estaría interesada en la planta de General Motors de Lordstown (en la imagen).

General Motors anunció el pasado noviembre que cerraría hasta cinco fábricas en América del Norte: las plantas de Baltimore y Warren, que dedican su actividad a la producción de motores, y las de Lordstown, Detroit-Hamtramck y Oshawa, esta última situada en territorio canadiense. Mary Barra, CEO de la General Motors, descartó recientemente que el fabricante de coches eléctricos Tesla se haga con la propiedad de alguna de las cinco factorías del gigante de la automoción estadounidense.

Unas semanas después de conocer el anuncio, Elon Musk, CEO de Tesla, afirmó en una entrevista que la compañía de Silicon Valley estaría interesada en la adquisición de alguno de los centros de los que se desprenderá General Motors. “Es posible que estemos interesados en una si van a venderlas”, reconoció el empresario sudafricano.

De hecho, Tesla quiere hacerse con la planta de Lordstown, situada en el estado de Ohio, e incluso el Gobernador, John Kasich, está especialmente interesado en las posibilidades de que la firma californiana tuviese un centro allí. Sin embargo, ha sido Barra quien ha zanjado casi definitivamente el asunto. “Tesla no está interesada en nuestra fuerza de trabajo, representada por la UAW, por lo que estamos en un punto difícil”, aseguró la directiva ante sus accionistas en unas declaraciones que recoge la publicación AutoNews.

En concreto, Barra se refiere a que la firma de Musk no estaría dispuesta a aceptar las condiciones que propone uno de los sindicatos presente en General Motors, United Automobile Workers (UAW), una de las mayores plataformas de representación de los trabajadores de EEUU. De hecho, Tesla ya tuvo problemas con los miembros del UAW en 2017, cuando el sindicato gastó más de 400.000 dólares –unos 350.000 euros– en su Campaña Tesla, unos documentos que acusaban a la firma de Musk de ejercer prácticas abusivas con sus empleados.

Aunque se avecinan unas negociaciones complicadas, Tesla ya adquirió una fábrica en 2010 propiedad conjunta de General Motors y Toyota, la factoría de Freemont. En aquel entonces, la operación se cerró en 42 millones de dólares –unos 37 millones de euros– y, tras ocho años, Tesla no solo emplea a más trabajadores que la factoría original sino que además produce 300.000 unidades anuales de sus coches eléctricos.

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