Híbridos y Eléctricos

NEUMÁTICOS ESFÉRICOS E INTELIGENTES

Prototipos de neumáticos Goodyear para vehículos autónomos

Goodyear ha presentado su visión de los neumáticos para apoyar a la primera generación de vehículos autónomos, en el Salón Internacional del Automóvil de Ginebra de 2016.

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Neumático IntelliGrip. FOTO: Cosima Arce.

El IntelliGrip, un prototipo de neumático con tecnología de sensores y el Eagle-360, uno de esférico, son la apuesta y visión de Goodyear para apoyar a la primera generación de vehículos autónomos que acaba de presentar en el Salón Internacional del Automóvil de Ginebra de 2016. 

Toda una solución inteligente que podría hacer que los vehículos autónomos resulten aún más seguros, tanto para los conductores como para los peatones.

El proptotipo IntelliGrip de Goodyear

El proptotipo IntelliGrip de Goodyear, que cuenta con una avanzada tecnología de sensores, ha sido diseñado para servir de apoyo a los sistemas de control de los vehículos autónomos. Dado que los vehículos autónomos funcionan en base a datos que reciben de otros vehículos, de los conductores, de los peatones y de las ciudades inteligentes, neumáticos como el prototipo IntelliGrip de Goodyear podrían desempeñar un papel muy importante en este intercambio de información.

Goodyear presenta prototipos de neumáticos esféricos e inteligentes para vehículos autónomos

Neumático Goodyear IntelliGrip. FOTO: Cosima Arce.

Según un estudio del Foro Económico Mundial, las autoridades municipales esperan que los vehículos autónomos se conviertan en una realidad durante los próximos 10 años.

Además, del informe 2015 de J.D. Power sobre las alternativas tecnológicas en los Estados Unidos se desprende que los consumidores consideran que la tecnología dirigida a evitar las colisiones será la más importante en el proceso de transformación del sector del automóvil.

Con la progresiva reducción de la intervención e interacción del conductor en los vehículos autónomos, el papel de los neumáticos será aún más importante, al tratarse del único punto de contacto con la carretera.

Joseph Zekoski, Vicepresidente y Responsable Técnico de Goodyear.

Gracias a su avanzada tecnología de sensores y a su banda de rodadura especialmente diseñada, el prototipo de neumático IntelliGrip de Goodyear puede percibir muchas de las condiciones de la carretera, incluidas aquellas referidas al estado de la calzada o a las condiciones climatológicas. El IntelliGrip también emplea una tecnología de desgaste activa, basada en el sistema de sensores de Goodyear que monitoriza la presión y el nivel de desgaste, para evaluar el estado del neumático y del vehículo. 

Goodyear desarrolló algoritmos especiales que tienen en cuenta variables como la presión de inflado y la temperatura del neumático, para dar una estimación más fiable del estado del neumático y optimizar así el sistema de control autónomo del vehículo.

Además de registrar las condiciones de los neumáticos y de la carretera, el neumático también se comunica con el ordenador central del vehículo, con el fin de contribuir a ofrecer mejores prestaciones de conducción y seguridad. Cuando el neumático percibe que la superficie está mojada o deslizante, el vehículo autónomo corregirá su velocidad. Además, está tecnología serviría para reducir la distancia de frenado, mejorar la respuesta en las curvas, optimizar la estabilidad e incluso da apoyo a los sistemas de prevención de colisiones.

Goodyear colabora con diferentes fabricantes de coches para seguir adaptando la tecnología a sus necesidades, mejorando la conectividad a dispositivos tales como los sistemas electrónicos de control de estabilidad, los sistemas de control de frenos y los sistemas de control de la suspensión.

El microchip del IntelliGrip fue desarrollado en colaboración con Huf, un destacado fabricante de sistemas mecánicos y eléctricos de cierre, de sistemas de control de la presión de los neumáticos y de sistemas telemáticos para la industria automovilística en todo el mundo.

El Eagle-360

El Eagle-360, es un neumático, esférico y realizado con una impresora 3D, refleja la visión que Goodyear tiene del futuro y aporta una solución muy interesante para la conducción del futuro, cuando, según las predicciones, los vehículos autónomos sean los más habituales.

Goodyear presenta prototipos de neumáticos esféricos e inteligentes para vehículos autónomos

Neumático Goodyear Eagle-360. FOTO: Cosima Arce.

La forma esférica del neumático es esencial para poder proporcionar una manejabilidad revolucionaria.

La singular forma del Eagle-360 de Goodyear puede contribuir a incrementar sus niveles de seguridad y manejabilidad, para así responder a los requisitos de la movilidad autónoma. La forma esférica del neumático es esencial para poder proporcionar una manejabilidad revolucionaria. Los neumáticos multidireccionales se mueven en todos los sentidos, contribuyendo a la seguridad de los pasajeros La tecnología activa permite al neumático moverse de tal forma que reduce el deslizamiento que puede sobrevenir por riesgos potenciales, como el hielo negro o los obstáculos imprevistos, potenciando la seguridad.

Además, la forma esférica del Eagle-360 de Goodyear permite una conducción suave, al crear un movimiento lateral fluido. De este modo, el coche puede rebasar un obstáculo sin que el conductor cambie de dirección.

Como este neumático permite realizar giros de 360 grados, podrá hacer frente a los posibles problemas de aparcamiento del futuro, ya que los coches equipados con neumáticos esféricos necesitarán menos espacio para estacionar en las plazas de aparcamiento.

Suponiendo que las zonas de aparcamiento públicas sigan funcionando igual, este sistema podría incrementar considerablemente su capacidad, sin tener que aumentar su tamaño.

Conectado por levitación magnética

Para conectarse con la carrocería del automóvil, el prototipo del neumático Eagle-360 de Goodyear emplea la levitación magnética. El neumático se une al coche mediante campos magnéticos, de forma similar al funcionamiento de los trenes de levitación magnética, lo que aumenta el confort de los pasajeros y reduce el ruido.

Gracias a una investigación que hemos realizado recientemente sabemos que los conductores jóvenes esperan que los coches inteligentes y sostenibles formen parte del futuro de la movilidad y que la fiabilidad y la seguridad son fundamentales para ellos.

También esperamos que sirva de inspiración para el sector del automóvil, mientras seguimos colaborando en encontrar juntos soluciones para el futuro.

Claude Kihn, Presidente de Goodyear EMEA.

Los sensores garantizan la conectividad con el coche e incrementan la seguridad

Goodyear tuvo en cuenta otra prestación, la conectividad, a la hora de optimizar la conducción de los vehículos autónomos y la materializó en tres características: la primera son los sensores que se encuentran en el interior del prototipo Eagle-360 y que sirven para rastrear las condiciones de la carretera, como pueden ser el tiempo o el estado de la calzada, comunicando esta información al coche, así como a otros vehículos, para mejorar la seguridad.

La segunda característica, a partir de la tecnología de Goodyear para monitorizar la presión y el desgaste de la banda, consiste en la instalación de unos sensores en el Eagle-360 que registran y regulan el desgaste del neumático para incrementar el kilometraje. Por último, como la banda se produce con una impresora 3D, ahora es posible personalizar el neumático en función del lugar de residencia del conductor.

Biomímesis: la inspiración de la naturaleza

El diseño del Eagle-360 cuenta con elementos de biomímesis (imitación de la naturaleza), un principio que Goodyear utiliza a menudo en sus diseños. La banda imita la forma de un coral y sus bloques y surcos multidireccionales contribuyen a asegurar una buena superficie de contacto.

El fondo de los surcos cuenta con los mismos elementos que una esponja natural, que se vuelve rígida cuando está seca y se ablanda al mojarse, para ofrecer unas buenas prestaciones de conducción, así como resistencia al aquaplaning.

Este tipo de textura también absorbe el agua de la carretera y la expulsa por la huella del neumático, mediante una fuerza centrífuga, reduciendo así el riesgo de aquaplaning.

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