Híbridos y Eléctricos

POR DEBAJO DEL C40 RECHARGE

El SUV eléctrico pequeño de Volvo, el hipotético XC20 Recharge, llegará en 2023

Volvo seguirá ampliando su gama de SUV eléctricos con un modelo de acceso, situado por debajo del XC40 y el C40 Recharge. Este nuevo modelo del segmento B-SUV tendrá como rivales a coches como el Peugeot e-2008 o el Opel Mokka-e.

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Boceto del Volvo C40 Recharge

Tras haber lanzado el Volvo XC40 Recharge y haber presentado su variante "coupé", el C40 Recharge, el fabricante sueco Volvo ya tiene la mirada puesta en su próximo modelo. Será un SUV eléctrico pequeño del segmento B-SUV, más económico que sus hermanos pero manteniendo el enfoque "premium" que caracteriza a los modelos de la marca.

Como no podía ser de otra manera teniendo en cuenta el mercado actual, el próximo coche eléctrico de Volvo será un SUV. Más concretamente, un B-SUV eléctrico, más pequeño que la Serie 40 de Volvo, que tendrá como rivales directos a los Peugeot e-2008 y Opel Mokka-e, pero también a otros como el Hyundai Kona o el DS 3 Crossback E-Tense. 

La lógica de esta decisión es muy sencilla: es la carrocería más demandada en el mercado actualmente, y los modelos pequeños cada vez están cobrando mayor cuota de mercado. Según Håkan Samuelsson, jefe de Volvo, necesitan «menos variantes de berlinas y familiares» y más modelos SUV en su lugar. Es ahí donde se expandirá Volvo para cubrir otro segmento más, que ofrezca una alternativa eléctrica a un precio más asequible que los XC40 y C40 Recharge.

De momento no sabemos si utilizará el nombre XC20 Recharge o XC30 Recharge. Tampoco se ha anunciado si empleará una carrocería tipo SUV "coupé", con un perfil más deportivo, en cuyo caso tomaría el nombre hipotético de C20 o C30 Recharge, de manera análoga a lo que ha hecho con el nuevo Volvo C40 Recharge.

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Si todo va según lo previsto, el B-SUV eléctrico de Volvo se lanzará en 2023. Estará construido sobre la plataforma SEA (Sustainable Experience Architecture) de Geely, compartida con otros modelos del grupo, lo cual permitirá optimizar los costes. Tratándose de un crossover pequeño, lo más lógico es que tenga un solo motor eléctrico y tracción en un solo eje (a diferencia de los XC40 y C40, con dos motores eléctricos y tracción integral).

Tampoco se ha hablado sobre su autonomía, aunque lo más lógico es que utilice una batería de menor capacidad que los XC40/C40 Recharge (estos montan una batería de 78 kWh de capacidad bruta). Una cifra por debajo de los 300 kilómetros en ciclo WLTP sería tal vez decepcionante.

Volvo, que tiene previsto ser una marca exclusivamente eléctrica a partir de 2030, tiene previsto también lanzar una versión eléctrica del XC90, su buque insignia, para finales de 2022. Para esa fecha, la compañía planea abrir una fábrica de baterías en Estados Unidos para abastecer la demanda creciente de modelos eléctricos.

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