HONDA PIONERA MUNDIAL EN EL RECICLAJE Y RECUPERACIÓN DE TIERRAS RARAS

Tierras raras: el oro tecnológico para las baterías del coche eléctrico

Honda ha comenzado el primer proceso de reciclaje de tierras raras usadas para fabricar las baterías de níquel e hidruro metálico de los coches híbridos y eléctricos.

La apuesta por una movilidad más eficiente y respetuosa con el medio ambiente ha guiado a la industria automovilística en los últimos años. Honda, pionera en este ámbito, lleva décadas investigando y desarrollando sistemas de propulsión híbridos, como el del Honda Insight, y eléctricos, como el del Honda FCX Clarity, que nos permiten desplazarnos de una forma más limpia.

El camino, sin embargo, no está libre de obstáculos. Para fabricar coches híbridos y eléctricos, y también otros productos de nuestra vida cotidiana como ordenadores y móviles, se necesitan una serie de minerales que se extraen de la naturaleza. Y como ocurre siempre con las materias primas, se encuentran en cantidades limitadas y concentradas en determinadas zonas geográficas, lo que provoca luchas geopolíticas y riesgos para la industria y para el consumidor. Consciente de este problema, Honda ha comenzado el primer proceso de reciclaje de este tipo de minerales, conocidos como “tierras raras”, del mundo.

Nota: “Tierras raras” es una traducción confusa del término inglés ‘rare earth metals’, ya que las materias a las que hace referencia no son ni tierras (son minerales) ni raras (no son especialmente escasas, pero se encuentran en pequeños depósitos y mezcladas con otros elementos).

Las llamadas “tierras raras” son un conjunto de 17 minerales (escandio, itrio, lantano, cerio, praseodimio, neodimio, prometio, samario, europio, gadolinio, terbio, disprosio, holmio, erbio, tulio, iterbio y lutecio) imprescindibles no sólo para la industria automovilística sino también para la militar, la informática, la telefonía móvil o las energías alternativas.

Lo más preocupante es que el 96% de la producción de estos minerales se realiza en China. Hasta ahora, China los ha exportado a precios relativamente bajos, lo que ha permitido desarrollar tecnologías avanzadas a un coste razonable, pero esto podría cambiar. De hecho, en los últimos años el país asiático ya ha restringido su extracción y exportación, lo que ha provocado una escasez de estos minerales en el mercado y, en consecuencia, un incremento en los precios.

 

Aunque el gobierno chino defiende que la regulación responde a motivos medioambientales, la Unión Europea, Estados Unidos y Japón ya denunciaron esta situación ante la Organización Mundial del Comercio.

Es muy probable que los conflictos geopolíticos entorno a esta cuestión se intensifiquen en los próximos años. Para no poner en riesgo los avances tecnológicos conseguidos, es necesario seguir innovando mientras se toman medidas como el proceso de reciclaje de “tierras raras” de Honda.


RECICLAJE Y RECUPERACIÓN DE TIERRAS RARAS
Honda hace frente a este problema con el primer proceso de reciclaje de tierras raras usadas para fabricar las baterías de níquel e hidruro metálico de los coches híbridos. Un proceso que la Compañía recién ha anunciado expandirá también a la reutilización de estos minerales en los nuevos motores de los vehículos híbridos, mediante un acuerdo con TDK Corporation y Japan Metals & Chemicals (JMC).

Hasta ahora, Honda podía extraer de las baterías usadas un óxido que contenía tierras raras. Ahora, aplicando un proceso de electrólisis de sales fundidas a este óxido, ha conseguido extraer tierras raras metalizadas de una pureza del 99%, el mismo nivel de pureza que tienen los minerales que se comercializan como recién extraídos de las minas. Con este nuevo sistema, Honda puede extraer más del 80% de las tierras raras que conforman las baterías usadas y usarlas directamente para fabricar baterías nuevas.

 

Para poner a prueba el nuevo sistema, Honda empezó el envío de las tierras raras extraídas a un fabricante de baterías con el objetivo de reusarlas como materiales de electrodo negativo con el que fabricar nuevas baterías de níquel e hidruro metálico que equiparán coches híbridos. En esta ocasión, las tierras raras se extrajeron de baterías de coches híbridos almacenados y dañados debido al Gran Terremoto del Este de Japón.

En el futuro, Honda aplicará este proceso de reciclaje a las baterías usadas que se recojan del recambio de baterías. Así, Honda hace frente a los problemas derivados de la lucha geoestratégica por las tierras raras, al mismo tiempo que avanza en su objetivo corporativo de reducir el impacto medioambiental de su actividad para hacer posible una movilidad más sostenible.

 

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