Híbridos y Eléctricos

MOVILIDAD SOSTENIBLE

El vehículo eléctrico vector de futuro para profesionales

La Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso del Vehículo Eléctrico (AEDIVE) ha impulsado la jornada ‘El Vehículo Eléctrico: vector de futuro en la distribución urbana de mercancías', organizada para acercar la movilidad sostenible a los profesionales.

En el marco de la celebración de la Semana Europea de la Movilidad de Madrid, la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso del Vehículo Eléctrico (AEDIVE) organizó durante la jornada de ayer ‘El Vehículo Eléctrico: vector de futuro en la distribución urbana de mercancías', dirigida a acercar la movilidad sostenible al sector profesional. El encuentro ha contado con la colaboración del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) y el Área de Gobierno de Medio Ambiente y Movilidad de Madrid.

Así, durante la jornada se han impartido diversas ponencias sobre movilidad sostenible en el ámbito de la logística urbana. Los especialistas han destacado la necesidad de implementar modelos más eficientes, con un foco especial en la relevancia del vehículo eléctrico para la distribución de mercancías.

Javier Redondo, director del proyecto cero emisiones de Nissan Iberia, ha sido uno de los participantes de la mesa de debate ‘¿Se puede ahorrar o ganar más dinero conduciendo un VE?', en la que se han destacado, además de las medioambientales, las ventajas económicas de la tecnología eléctrica.

"Aunque el cuidado del medio ambiente es una inquietud universal, el factor económico es decisivo para las empresas y la viabilidad de sus modelos de negocio. Es esencial que los profesionales conozcan las ventajas de los vehículos eléctricos, que además de costes muy eficientes, actualmente tienen costes de adquisición altamente competitivos", ha destacado Redondo.

Los vehículo eléctricos presentan una reducción del 40% en los costes de mantenimiento, pues tienen menos piezas móviles que los vehículos con motor convencional. Tampoco necesitan aceite de motor, no tienen filtros y no hay que sustituir ni revisar correas o embragues. Además, las pastillas de freno duran más kilómetros gracias al uso de la frenada regenerativa. El gasto en combustible se reduce entre 3 y 4 veces, situándose entre los 1 y 2 euros cada 100 km's, dependiendo de la tarifa eléctrica.

También es importante que, ante el encarecimiento de los precios del petróleo, el coche eléctrico contribuye a la disminución de la factura energética del país ligada al consumo de carburante, que podría reducirse a la mitad, lo que sin duda sería una gran contribución en el contexto económico actual. En este mismo sentido, también destaca la reducción de la factura sanitaria pública destinada a cubrir los costes de los tratamientos relacionados con las enfermedades de tipo respiratorio principalmente.

Existen otros incentivos de tipo práctico como el acceso a zonas de la ciudad prohibidas a los vehículos convencionales. La ausencia de ruido del motor, además, permite realizar reparto de mercancías en cualquier momento del día o de la noche e incluso circular por el interior de centros comerciales o de empresas sin molestar a los residentes.

Los asistentes a la jornada también han podido probar la conducción totalmente libre de emisiones del Nissan LEAF, el vehículo 100% eléctrico más venido del mundo superando ya las 120.000 unidades, y de la furgoneta eléctrica e-NV200, ideal para el sector profesional.

La Nissan e-NV200 combina el sistema propulsor del Nissan LEAF y ofrece una autonomía homologada según el ciclo NEDC de 170 km, distancia superior a la media de 100 km diarios que recorren habitualmente el 70% de las flotas que utilizan furgonetas compactas para sus tareas de reparto.

El modelo de Nissan tiene un espacio de carga idéntico al de la NV200, con 4,2 metros cúbicos y una carga máxima autorizada, superior incluso a la de su versión diesel, con hasta 770 kg. La batería del Nissan LEAF y de la e-NV200 pueden recargarse por la noche en 8 horas, mediante un cargador doméstico de fase simple de 16 amperios y 3.3 kW, o en 4 horas si se utiliza el cargador opcional de 32 amperios y 6,6 kW con una instalación eléctrica adecuada. Este tiempo además puede reducirse a tan sólo 30 minutos a la hora de utilizar un cargador rápido de 50 kW que permite recargar el 80% de la batería.

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