Híbridos y Eléctricos

MANTENIMIENTO

¿Puede cualquier tipo de taller atender las averías de un coche eléctrico?

El auge de los vehículos eléctricos ha modificado el panorama automovilístico estos últimos años, y con él, los puntos de reparación y mantenimiento de estos nuevos modelos.

¿Puede cualquier tipo de taller atender las averías de un coche eléctrico?
¿Puede cualquier tipo de taller atender las averías de un coche eléctrico?

El auge de los vehículos eléctricos ha modificado el panorama automovilístico estos últimos años, y con él, los puntos de reparación y mantenimiento de estos nuevos modelos. 

Se presentan como una alternativa sostenible de cero emisiones para la movilidad urbana e interurbana, con ventajas atractivas que impactan directamente en la disminución de los gastos del coche. El mantenimiento es uno de esos gastos que se ve reducido. Se estima que un coche eléctrico supone un ahorro en torno al 35% en el servicio posventa.

Una de las dudas cada vez más extendidas entre los propietarios de estos vehículos es saber a qué tipo de taller acudir para reparar el coche.

¿Qué taller necesito según la avería de mi coche?

Los talleres que se ocupan de los automóviles eléctricos disponen de unas características singulares para hacer frente a esta nueva demanda. Implica dos cuestiones básicas: la formación de los técnicos y la incorporación de los boxes eléctricos, espacios de trabajo que incluyen todo lo necesario para poder operar con el equipo y las medidas de seguridad que se precisan.

No obstante, esto no modifica la especialización que se define en el Real Decreto 1457/1986 donde se regula la actividad de servicios de reparación de vehículos. En él, se clasifican los centros por el tipo de relación con los fabricantes y por la especialización de la actividad prestada. De este modo, no es lo mismo necesitar un taller de lunas de coche debido a la rotura o el impacto y fisura de una luna, que una revisión general o la reparación del aire acondicionado. Independientemente del tipo de sistema motriz del automóvil, es siempre conveniente acudir al especialista correspondiente.

Elementos como la dirección, la suspensión, las lunas o las pastillas de freno son comunes a todo tipo de automóviles y por lo tanto deben tratarse de la misma manera (o muy similar). Del mismo modo, las revisiones periódicas son, en ambos casos, igual de imprescindibles.

Los coches eléctricos se caracterizan por tener menos fallos y averías. Su estructura interna es considerablemente más sencilla que la de un vehículo convencional, con menos piezas y menos sistemas mecánicos de fricción que aumentan el desgaste. 

En los componentes eléctricos y electrónicos, que se convierten en mayoritarios, residen los fallos más habituales. Con el fin de evitar en la medida de lo posible estas situaciones, es conveniente realizar un uso correcto de los puertos de carga y hacer caso de las recomendaciones generales de cuidado y utilización de la batería, que suele tener una duración media de diez años.

Un coche eléctrico necesita menos mantenimiento que uno convencional pero sigue necesitando las revisiones periódicas y las reparaciones puntuales. Dada las particularidades de los vehículos eléctricos, los talleres requieren formación, espacios específicos y nuevo equipamiento para poder hacerse cargo de estos vehículos, independientemente de la especialización de su actividad. Es por esto que cada vez más, están adaptando sus instalaciones y a su personal para poder hacer frente al incremento de la demanda de estos coches.
 

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