EL PERFIL

R.J. Scaringe (Rivian), el genio que durante 10 años soñó con coches eléctricos

El fabricante Rivian aprovechó el Salón del Automóvil de Los Ángeles para presentar sus primeros modelos de vehículos eléctricos, el R1T y el R1S. R.J. Scaringe, es el genio que está detrás de la firma.

R.J. Scaringe, fundador y CEO de Rivian.
R.J. Scaringe, fundador y CEO de Rivian.

Han tenido que pasar 10 años para que Rivian diese a conocer sus vehículos completamente eléctricos. El fabricante californiano, fundado en 2009, ha presentado en el Salón del Automóvil de Los Ángeles sus dos primeros modelos: el R1T, una pickup con 750 CV de potencia y el R1S, un SUV que alcanza una autonomía de 660 kilómetros. Robert J. Scaringe (EE UU, 1983) es el arquitecto de una compañía que pretende rivalizar con Tesla, la otra gran compañía norteamericana de vehículos 100% eléctricos.

El CEO de Rivian ha apostado por la discreción desde que fundara la compañía con 26 años. Este ingeniero se licenció en mecánica en el Instituto Politécnico de Rensselaer de Nueva York con el mejor expediente de su promoción. Más tarde, obtuvo un máster en Ciencias y un doctorado en Ingeniería Mecánica en el prestigioso MIT de Massachusetts, uno de los centros de investigación referencia para la futura industria del automóvil. Precisamente allí gestó el científico Kenan Sahin el desarrollo de los cátodos, un compuesto químico vital para la fabricación de baterías de próxima generación.

Scaringe se ha declarado un amante de la naturaleza, y de su preocupación por el medio ambiente nació Rivian. Este recelo se pronunció cuando apenas era un veinteañero recién graduado, y giraba en torno a la falta de vehículos ambientalmente sostenibles. El fundador y CEO de la firma californiana ya había trabajado en el equipo de investigación del Laboratorio de Automoción de Sloan, un departamento del MIT. Scaringe ya tenía experiencia en la industria, pero le faltaba bagaje como gestor de negocios, por lo que confeccionó un equipo con profesionales asentados en varias marcas. Como Tom Gale, ex directivo de Chrysler y Jeep, o Anthony Sheriff, que había trabajado para Mclaren.

En un primer momento, Rivian estaba condenada al fracaso. "Podía tomar la pequeña cantidad de capital que me quedaba y continuar desarrollando ese producto, o aceptar que necesitábamos replantear la estrategia del producto y cómo financiamos el negocio", reconoció Scaringe en una entrevista con la publicación The Verge. El motivo fue el desarrollo de un modelo deportivo 2+2 que no recibió el impulso necesario.

Con la estrategia comercial y la financiera desarrolladas –se hicieron con la fábrica de Mitsubishi en Normal, Illinois, por 16 millones de dólares–, el siguiente paso era la creación de una plataforma sobre la que construir los vehículos eléctricos. Scaringe se decidió por el tipo “skateboard”, un sistema que usan muchos fabricantes para la producción de modelos eléctricos. El fundador y CEO, catalogado de genio precoz, fue más allá y decidió implementar algunas mejoras.

Tanto el R1T como el R1S tendrán un nivel 3 de conducción autónoma, superior a la de mayoría de eléctricos del mercado. Además, ambos modelos han llamado la atención de los consumidores por su diseño frontal, que presumiblemente terminará siendo uno de los sellos identificativos de Rivian. Recientemente, la compañía confirmó que el tercer modelo de la gama será un hatchback o, en palabras de Scaringe, "nuestra interpretación de cómo sería un coche de rally”.

Scaringe ha apostado por algunas de las estrategias comerciales que ha popularizado Tesla. En primer lugar, el diseño, una parte “clave” del sello de Rivian en palabras de Mark Vinnels, director de ingeniería de la firma. Los modelos R1T y R1S tienen un diseño sobrio pero identificable que aporta una imagen de marca reconocible, sobre todo en la parte frontal de los vehículos.

También en el enfoque comercial: ambos vehículos tendrán un precio superior a 50.000 dólares, que los encuadra dentro de la alta gama, y ya pueden reservarse previo pago de una señal de 1.000 dólares. Actualmente, el equipo de Rivian lo forman unas 600 personas. La compañía presume de contar con una financiación sólida, “que proviene de inversores que entienden de automóviles y que no requieren un retorno rápido de su inversión”.

Los primeros vehículos de Rivian saldrán a la venta en 2021, por lo que habrá que esperar para que los consumidores puedan valorar sus prestaciones. De momento, Scaringe y su equipo seguirán trabajando en modo oculto, sin hacer ruido, quizá para evitar las presiones añadidas que conlleva tener demasiada visibilidad.

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