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¿Comprar un coche eléctrico o mejor un leasing?

La figura del leasing de vehículos eléctricos tiene muchos adeptos gracias a las ventajas que ofrece a la hora de adquirir un vehículo de cero emisiones. Conoce los pros y contras de esta modalidad de compra por arrendamiento.

¿Comprar un coche eléctrico o mejor un leasing?
¿Comprar un coche eléctrico o mejor un leasing?

La industria de los coches eléctricos aún es muy joven: los vehículos propulsados por batería representan apenas el 1% del mercado global, así que todavía estamos por ver lo mejor de este sector.

Muchos se preguntan si es buena idea comprar un coche eléctrico, o es preferible optar por otras opciones de adquisición, como el leasing o arrendamiento financiero.

El leasing es una forma de alquiler, que suele durar entre dos y tres años, en el que pagas una mensualidad por usar el coche con una opción a compra en el futuro. Sin embargo, no estás en la obligación de adquirir el vehículo definitivamente al finalizar el acuerdo.

“Para el tipo de personas que quieren tener un coche nuevo cada dos o tres años, lo mejor es el leasing”, comentó al Nuevo Herald Ron Montoya, editor principal de consejos a los consumidores de Edmunds.com.

Muchas de las personas que eligen el leasing basan sus argumentos en que los coches eléctricos se deprecian muy rápido, y la nueva generación se devora a la anterior en poco tiempo. Algo similar a lo que ocurre en la industria de los smartphones.

"Cuando sale una nueva tecnología, y sale tan rápido y la mejoran constantemente, la gente solo quiere alquilar", dijo a Automotive News Steve Center, vicepresidente de American Honda.

Los fabricantes de coches eléctricos descubren avances tecnológicos importantes con relativa frecuencia, y eso los lleva a lanzar nuevos modelos más evolucionados en un periodo de tiempo muy corto, en comparación con los avances que hoy en día se logran en los coches de gasolina.

Según la firma de análisis Black Book, los coches eléctricos compactos que se vendieron en el 2014 ahora valen solo el 23% de su precio original, en comparación con la depreciación del 41% en el coste de los vehículos de combustión.

Por otro lado, el mercado de coches eléctricos usados, además de ser escaso, tiene precios poco atractivos. Veamos el ejemplo de un Nissan Leaf del 2015 con un uso de 8.850 kilómetros, que se vende a un precio 10.000 euros. En promedio, eso es lo que gastaría un conductor en ocho años de gasolina. Internet está inundada de ofertas similares.

Pros y contras del leasing

Una de las grandes ventajas del leasing es que la empresa arrendadora ofrece una garantía por reparaciones durante el periodo que dure el contrato. Incluso, algunos acuerdos incluyen la cobertura del cambio de neumáticos, de aceite y otros ajustes técnicos.

En Estados Unidos el leasing también se ha hecho muy popular. Los conductores estadounidenses arrendan casi el 80% de los vehículos eléctricos y el 55% de los híbridos enchufables, según Bloomberg New Energy Finance.

Sin embargo, la figura del leasing tiene una restricción en cuanto al límite de kilómetros que puedes conducir. Quien supera esos límites preestablecidos, debe estacionar el coche hasta que llegue el momento de devolverlo, o bien deberá asumir una penalidad por los kilómetros excedidos.

La opción de compra es ideal para quien prefiera conservar un vehículo durante largos períodos de tiempo y quiera conducir sin restricciones. No obstante, quienes decidan adquirir un vehículo eléctrico deben estar conscientes de que un modelo más avanzado no tardará en salir al mercado.

“Para las personas que siguen conduciendo su coche hasta que se le caen las ruedas, el leasing no es lo apropiado”, dijo Scot Hall, vicepresidente ejecutivo de SwapLease.com, al New Herald.

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