Híbridos y Eléctricos

Y A LOS SERVICIOS DE MOVILIDAD COMPARTIDA

Los fabricantes de coches se pasan a los scooters y patinetes eléctricos

Desplazarse por la ciudad en patinete, bicicleta o scooter eléctrico, bien en propiedad, bien como parte de un servicio compartido, es cada vez más habitual, y está reduciendo el mercado de los utilitarios urbanos.

La micromivilidad eléctrica está en los planes de muchos fabricantes de automóviles.
La micromivilidad eléctrica está en los planes de muchos fabricantes de automóviles.

El auge de los servicios de movilidad eléctrica compartida y el cada vez más complicado panorama de tráfico en las ciudades, con protocolos anticontaminación que impiden la circulación de vehículos de combustión, está provocando la reacción de los fabricantes de automóviles. Este “mal augurio” que se cierne sobre sus vehículos urbanos de menor tamaño está estimulándoles a que vean en los scooter y patinetes eléctricos una solución para ofrecer a sus clientes otro tipo de movilidad, a la vez que abren una nueva línea de negocio que puede ser muy lucrativa para ellos.

Cada día son más los servicios de vehículos eléctricos compartidos en las ciudades. Patinetes, coches, scooters y bicicletas eléctricas pueblan sus calles amparados por los nuevos protocolos de contaminación, que no permiten el acceso de vehículos de combustión en los escenarios más negativos. El transporte urbano se aleja cada vez más de los pequeños utilitarios urbanos que antes eran indispensables y que suponían una buena parte de la cartera de negocios de los fabricantes de automóviles.

Los datos de ventas de bicicletas eléctricas están actualmente en su punto más alto y la oferta de patinetes y scooters eléctricos crece de forma abrumante, sobre todo con modelos que provienen de China, con un precio que los hace muy interesantes a la hora de ahorrarse unos euros en el transporte diario. Estos se convertirán en el futuro del transporte urbano en el que se difuminan cada vez más los utilitarios, sobre todo los de gasolina. A estos les queda la alternativa de electrificarse, de ahí que la oferta de utilitarios eléctricos sea cada vez mayor y su precio esté reduciéndose significativamente.

Los fabricantes de automóviles quieren su parte del pastel. El último que se ha unido a la “fiesta” ha sido Seat, con el lanzamiento de un scooter eléctrico con una potencia de 11 kW, equivalente a un motor de 125 cc. Puede transportar a dos personas, es capaz de alcanzar los 100 km/h y tiene una autonomía de 115 kilómetros, más que suficiente para los recorridos urbanos del día a día.

Al igual que Seat, antes otros fabricantes han dado el mismo paso. Este mismo año, BMW anunció un patinete eléctrico quizás excesivamente básico en comparación con la competencia que se une a la oferta de dos ruedas eléctricas del fabricante alemán que ya contaba con el maxiscooter eléctrico BMW C Evolution y en un futuro con una motocicleta eléctrica de alto rendimiento

Desde hace ya años, Peugeot cuenta con una división de diseño de bicicletas que en los últimos años están explotando la electrificación de este vehículo. Skoda presentó en abril un concepto de movilidad llamado Klement, como muestra de su visión de la micromovilidad eléctrica. Esta bicicleta monta un motor de rueda trasero de 4 kilovatios y logra una velocidad máxima de 45 kilómetros por hora. General Motors lanzó su propia bicicleta eléctrica el año pasado en un intento por ampliar su enfoque y llegar a los ciclistas además de a los conductores.

Incluso compañías como Uber tienen claro hacia dónde se dirige la industria del transporte urbano. Su CEO predijo el año pasado que la compañía proporcionaría más viajes en sus bicicletas eléctricas dentro de una década que en sus automóviles. En algunas ciudades eso ya está sucediendo. Quizás es por eso por lo que Uber ha estado tan interesada en expandir su servicio con patinetes y scooters eléctricos compartidos en todo el mundo a través de alianzas estratégicas.

Licencias en vez de desarrollos propios

La mayoría de los fabricantes de coches en realidad no construyen sus propias bicicletas y scooters eléctricos, sino que se asocian con otras compañías para utilizar sus productos cambiándoles el nombre y los anagramas. Sin ir más lejos, el scooter eléctrico de Seat es un Silence S01 ligeramente reelaborado y su patinete eléctrico llamado eXS es fruto de un acuerdo con Segway .

Es mucho más fácil y también más barato arrancar de esta forma que montar desde cero toda la infraestructura necesaria para su desarrollo. Una vez que las compañías de automóviles se aseguren de que es un mercado que traerá sustanciosas ganancias será mucho más probable que veamos que estos vehículos desarrollados originalmente por ellos.

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