Híbridos y Eléctricos

UN CAMPEONATO EN PLENA EXPANSIÓN

Fórmula E, la gran apuesta de los fabricantes de coches eléctricos

Hasta 10 marcas diferentes han decidido apostar por la categoría de monoplazas eléctricos frente a las 4 que en la actualidad están en la Fórmula 1, una muestra de la evolución del campeonato desde su creación

Hasta 8 marcas competirán en la Fórmula E 2018/2019. (Fuente: ABB Fórmula E)
Hasta 8 marcas competirán en la Fórmula E 2018/2019. (Fuente: ABB Fórmula E)

La presencia de fabricantes de coches en la Fórmula E es cada vez más abrumadora, una señal de las posibilidades que ofrece de cara al futuro en términos de desarrollo y oportunidades para el mercado del automóvil. En comparación, la joven categoría de monoplazas eléctricos ha superado con creces nada menos que a la mismísima categoría reina, la Fórmula 1, en número de marcas presentes.

En el inicio de la Fórmula E Renault, Audi, Venturi y Mahindra las marcas que estaban presentes, a las que se han unido con el paso de los años Nissan (sustituyendo a Renault, que se centrará a su vez en Fórmula 1), BMW, Jaguar, DS y NIO. Para el año que viene está previsto que entre Porsche para acompañar a Audi siendo así dos marcas del Grupo Volkswagen, así como Mercedes a nivel oficial, entrando en esta quinta temporada el equipo HWA como satélite de Mercedes a modo de preparación.

En cambio, en la Fórmula 1 solo se encuentran cuatro fabricantes en estos momentos: Ferrari, Mercedes, Renault y Honda, habiendo entrado esta última en 2015 y sufriendo un sinfín de problemas para poder ser competitiva. En los últimos años Mercedes han sido los grandes dominadores llevándose todos los títulos desde que empezó la era turbo híbrida en 2014, teniendo a Ferrari como principal rival. Renault ha estado al acecho junto a Red Bull además de su propio equipo oficial, si bien Red Bull pasará a tener motores Honda para 2019.

Un aspecto a tener en cuenta es la diferencia en normativa, pues en la Fórmula E se dan unas pautas para tener un sistema de propulsión eléctrica propio (las baterías vienen ya dadas por un suministrador único) mientras que la Fórmula 1 precisa de una muy compleja unidad de potencia con elementos eléctricos, los llamados MGU-K y MGU-H, que han dado muchos quebraderos de cabeza, aparte de suponer millones y millones de euros en desarrollo continuo. Esto ha echado para atrás a posibles fabricantes interesados, como el propio Grupo Volkswagen o Cosworth, quien era en el pasado uno de los motoristas más respetados dentro del Gran Circo.

Jaguar decidió entrar en la Fórmula E siendo su primer programa de carreras oficial tras dejar la Fórmula 1. (Fuente: ABB Fórmula E)

Jaguar decidió entrar en la Fórmula E siendo su primer programa de carreras oficial tras dejar la Fórmula 1.

Otro factor importante es el propio sector del automóvil: la tecnología híbrida ya se encuentra en la calle desde hace muchos años, por lo que tiene menos que innovar a través de la competición con respecto al cada vez más presente mundo de los coches eléctricos. Aunque los híbridos son en la actualidad coches efectivos, eficientes y fiables, brillando sobre todo en terrenos urbanos, la tecnología de coches eléctricos puros tiene mucho avance por descubrir aún.

Este es por ejemplo el motivo por el que el Campeonato Mundial de Rallyes haya decidido no adoptar la energía híbrida, continuando con motores de propulsión hasta la entrada de la próxima década. También tiene que ver que en la especialidad de los rallyes controlar la energía eléctrica es mucho más difícil que en un circuito y que la normativa actual ha tenido un grandísimo éxito tanto para los equipos implicados como para los fans que siguen el deporte.

Los fans son precisamente otro factor que atrae bastante ya que se les permite estar más cerca de la acción frente al mundo de la Fórmula 1, criticado muchas veces por su elitismo. Además de poder estar físicamente más cerca, el hecho de tener un campeonato de e-Sports en Fórmula E con simuladores de carreras ha ayudado bastante, teniendo en cuenta el grandísimo crecimiento de los e-Sports en los 10 últimos años. En la Fórmula E se da además la oportunidad de poder competir contra los pilotos oficiales, algo difícil de encontrar en otros campeonatos. La Fórmula 1 por ejemplo ha creado un campeonato virtual, pero teniendo equipos oficiales por su cuenta.

Las marcas se implican en un campeonato cuando la inversión renta de cara al retorno y es la inversión otro aspecto interesante en la Fórmula E: con chasis y baterías de un suministrador único, es posible centrarse en el software y el tren de potencia. El nivel de gasto, algo posible de controlar bajo previo acuerdo, es mucho menor que en la categoría reina con millones de euros invertidos en mejoras aerodinámicas o en cajas de cambios para recortar centésimas.

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