Híbridos y Eléctricos

BATERÍAS DE ESTADO SÓLIDO

Dyson retira una inversión de 51 millones de euros en baterías de estado sólido

Este fabricante, conocido por sus aspiradoras eléctricas, ambicionaba lanzar dos coches eléctricos con baterías de estado sólido a principios de la próxima década. La retirada de la inversión lo deja todo en el aire.

Imagen por ordenador de un coche eléctrico de Dyson con elementos característicos de sus aspiradoras.
Imagen por ordenador de un coche eléctrico de Dyson con elementos característicos de sus aspiradoras.

Dyson, un fabricante de aspiradoras tiene el deseo y la ambición de convertirse en una marca de vehículos eléctricos en el futuro. De hecho, en agosto registró la marca ''Digital Motor'', habitual en sus electrodomésticos, para su uso en la división de automóviles. Además, el mismo mes de agosto también anunció una inversión de 220 millones de euros para crear seis pistas de pruebas para probar sus primeros eléctricos, que aún están en fase de desarrollo.

De hecho, más de 400 empleados de la división automotriz de Dyson se encuentra trabajando en el aeródromo de Hullavington, utilizado por la Royal Air Force de Inglaterra, para transformar este antiguo aeródromo en un centro de desarrollo e investigación de coches autónomos. Por si fuera poco, en la misma localización establecerán una pista de pruebas de 10 millas, 16 kilómetros.

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Aspiradora de Dyson.

Pérdidas y retirada de la inversión

Dyson acaba de anunciar que retira una inversión de 46 millones de libras, 51 millones de euros, que había hecho en Skati3, una empresa estadounidense que desarrolla baterías en estado sólido. La medida ha sido tomada después de una revisión muy exhaustiva de su inversión.

En 2015, Dyson se hizo con el 100% de Skati3, una startup creada en la Universidad de Michigan por una cifra de 90 millones de dólares en el año 2015. Este movimiento buscaba asegurar el desarrollo de baterías de estado sólido y su disponibilidad para su proyecto de vehículos eléctricos. Sin embargo, los últimos resultados económicos presentados por la firma muestran un deterioro de las cuentas y de sus resultados de pérdidas y beneficios, incluso tras revisar y retirar la inversión.

Una firma con ambición

Pese a retirar esta inversión, Dyson tiene muy claro cuál es su objetivo y no dejarán de trabajar para conseguir poner un coche eléctrico en la carretera. "Estamos firmemente concentrados en el siguiente paso de nuestro proyecto automovilístico fortaleciendo nuestros argumentos como una organización de investigación y desarrollo global.

Antes de retirar la inversión, los planes de producción de Dyson mostraban la intención de crear, como mínimo, tres vehículos eléctricos en una sucesión rápida que debería empezar el año 2020. Mientras que el primer modelo estaba previsto que llegara con una batería tradicional de iones de litio, la intención era que llegaran con baterías de estado sólido. Sin embargo, este cambio en los acontecimientos, con la retirada de una inversión de 51 millones de euros, deja en el aire este calendario y estos objetivos. Dyson no ha comentado nada al respecto desde el anuncio.

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