PERO NO APORTAN SOLUCIONES

La industria petrolera estadounidense se queja de las ayudas a eléctricos

Era cuestión de tiempo. Representantes de la industria petrolera se quejaron en Estados Unidos de que las ayudas a eléctricos e híbridos perjudican a sus industrias. Aun así, no presentan soluciones.

Las ayudas a eléctricos causan debate en Estados Unidos.
Las ayudas a eléctricos causan debate en Estados Unidos.

Aunque en España se necesiten más incentivos para motivar la compra de vehículos eléctricos, sobre todo después de ver que el plan Movalt y Movea, aunque muy escasos, fueran un gran éxito, en otros países del mundo, como en Alemania, el Reino Unido, Francia o Estados Unidos se llevan a cabo inversiones sostenidas para promocionar la compra de vehículos eléctricos. De hecho, en Reino Unido o Alemania, la inversión es tal, que se han llegado a bordear los 1.000 millones de euros.

Sin embargo, era cuestión de tiempo que surgiera algún problema con estas bonificaciones y, en Estados Unidos, representantes de la industria petrolera y de los biocombustibles ya han mostrado su descontento con unas ayudas, dicen, que no solo benefician a los eléctricos, sino que perjudican a sus industrias. Según Bob Dinneen, CEO de la Asociación de Combustibles Renovables de Estados Unidos, "Los programas de reducción de emisiones contienen subsidios ocultos e incentivos diseñados para estimular el crecimiento de los vehículos eléctricos desaconsejando las tecnologías diseñadas para vehículos propulsados por biocombustible".

Destacan el papel los motores de combustión

"Aunque los vehículos eléctricos desempeñarán un papel cada vez más importante en el sector, es imperativo que las políticas garanticen la igualdad de condiciones y el acceso equitativo al mercado para todas las opciones de vehículos y combustibles", decía Dinneen en la Cámara de Energía y Comercio estadounidense. "Varias políticas federales actuales colocan el etanol y otros biocombustibles en una desventaja severa con los EV", continuaba. 

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Bob Dinneen, CEO de la Asociación de Combustibles Renovables de Estados Unidos

Lo cierto es que la Cámara de Energía y Comercio celebró una reunión para comprender mejor las políticas que se desarrollan por todo el país para el desarrollo de infraestructura de carga eléctrica. Sin embargo, tanto el sector como la cámara entienden que el futuro más próximo sigue siendo para los motores de combustión, aunque con cada vez más presencia de híbridos, que combinarán estos motores de combustión con motores eléctricos, y, después, de eléctricos puros.

La polémica de las emisiones

Obviamente, para la industria petrolera y productores de biocombustibles, los vehículos eléctricos suponen una amenaza. Sin embargo, todos los actores deben comprender que el futuro será totalmente eléctrico, por lo que deberían empezar a buscar como mantener su negocio. Aun así, a muchos años vista, las empresas que viven del petróleo y los biocombustibles no se cansarán de luchar para apurar al máximo sus opciones en el mercado. De momento, en estados unidos solo un 0,3% del total de vehículos registrados, poco más de 750.000 son eléctricos o híbridos y sus ventas representan el 3% del volumen total. La expectativa es que el número solo irá en aumento.

Como en muchos países, en Estados Unidos se premia al comprador de un eléctrico o híbrido con reducciones de impuestos, ayudas para la compra y otros incentivos, como ayudas para pagar un punto de carga propio. Sin embargo, la industria petrolera y de biocombustible se escudan en que un vehículo eléctrico no es 'cero emisiones' para argumentar que las ayudas deberían disminuir o, según Dinneen, no debería ser el único segmento en percibirlas.

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Tesla Model 3, uno de los coches eléctricos más populares de la actualidad.

Tanto Dinneen, como Frank Macchiarola, director del Instituto Americano del Petróleo, dieron voz a los múltiples estudios que indican que los eléctricos también son contaminantes, sobre todo en el proceso de su producción y en la producción de sus baterías, además de en el proceso de obtención de la energía. Macchiarola incluso llegó a apuntar que las ayudas y la instalación de puntos de carga tiene un efecto 'Robin Hood' invertido, porque, según su opinión, "todos los compradores de eléctricos son ricos". Además, todos demandan que las ayudas deberían repartirse entre todos los participantes en el mercado.

La verdad de las emisiones

Si bien es cierto que los eléctricos, en el momento de producirse y producir sus baterías, también contaminan, a lo largo de su ciclo vital, desde que se empieza a pensar hasta que es desguazado, sus emisiones son bastante menores que la del resto de vehículos. Según un estudio realizado por Ricardo, una consultora de ingeniería y medioambiente, al final de su ciclo vital, un eléctrico puede llegar a emitir hasta 7.000 toneladas de CO2 menos que un vehículo de combustión, por lo que, si bien es cierto que un eléctrico no es 'cero emisiones' en el sentido más estricto de la palabra, sí es más sostenible y respetuoso para el medioambiente que los de combustión. 

Además, las emisiones de los eléctricos, según varias consultoras, solo harán que disminuir en el futuro, ya que los procesos de obtención de energía se optimizarán para reducir las emisiones y se irán perfeccionando los procesos de producción de baterías para evitar que se convierta en el paso más contaminante par aun eléctrico. Sin embargo, los vehículos de gasolina siempre emitirán CO2 por el tubo de escape.

El equilibrio

Aunque las quejas se han dado en Estados Unidos, bien podrían trasladarse a otras zonas del mundo. Aun así, en muchos países, como en España, algunos impuestos varían en función de las emisiones, así que no es del todo cierto que no se bonifiquen algunos vehículos de combustión. De hecho, Porsche utiliza como argumento para la venta de su Cayenne y Panamera híbridos que sus compradores se verán beneficiados de una rebaja en algunos impuestos gracias al bajo nivel de emisiones de su propulsor híbrido.

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Mazda apuesta por la tecnología Skyactiv-X para plantar cara al coche eléctrico.

De este modo, y teniendo en cuenta que a los motores de combustión aún les queda cuerda, sobre todo ante la llegada de los híbridos, la industria petrolera deberá buscar la manera de ser más eficiente en cuanto a sus emisiones para verse beneficiada, en los países que lo permitan, de rebajas fiscales que bonificarán estos avances. Algunas marcas, como Bosch con un nuevo sistema que asegura que puede salvar al diésel, o Mazda, con sus motores Skyactiv, ya hace tiempo que trabajan para alargar la vida de sus motores maximizando su eficiencia y minimizando sus emisiones.

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