Híbridos y Eléctricos

DESEMBARQUE DE COCHES CHINOS ELÉCTRICOS

Cómo los fabricantes de coches eléctricos chinos pretenden triunfar en Europa

Firmas chinas como GAC, Wey y Borgward, que lanzarán sus primeros coches en Europa en los próximos años, explican su estrategia para irrumpir en el mercado occidental.

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Jia Yueting, en la presentación del coche eléctrico LeEco LeSee

Los fabricantes de automóviles chinos están determinados a llevar sus coches al mercado occidental, especialmente el europeo, y lo piensan hacer a través de la irrupción del coche eléctrico en los mercados globales. Durante el Salón del Automóvil de Guangzhou del año pasado varias marcas chinas expresaron su deseo de llegar a ser globales, tal es el caso de Guangzhou Automotive Company (GAC).

La compañía lanzó la marca Trumpchi en 2011, que ha vendido más de medio millón de automóviles en su corta vida y se jactan de fabricar los automóviles nacionales más costosos del mercado. Zhang Fan, jefe de diseño de GAC, destacó la importancia de crear una nueva marca y cultivar una respetada reputación.

"Cuando creas una nueva marca, puedes configurarla a cierta altura, comenzar en ese punto y luego hacerla crecer", comentó Fan durante la feria de coches. “Es más fácil que tomar una marca existente y llevara hacia arriba". El directivo se refiere a los vicios que tienen algunas firmas establecidas que afectan su reputación. Las marcas chinas evalúan distintas estrategias de comercialización para cautivar a los clientes occidentales, y así poder competir con los colosos de la industria.

La firma Great Wall sigue la misma senda con su marca Haval, vendiendo más SUVs –que representan alrededor del 60% del mercado chino– que cualquier otra marca durante siete años seguidos.

Wey, fabricante de SUVs premium y subsidiaria de Great Wall, ha tenido éxito en China y espera llegar a Estados Unidos y Europa en cuatro años. Para Jens Steingräber, jefe de Wey, es prioridad el diseño de los coches. "Puedes construir un coche tan bueno como quieras, pero si no se ve bien, nadie lo comprará", aseguró Steingräber.

Lynk & Co. es otra marca china que lo está haciendo muy bien, gracias al respaldo de su empresa matriz Geely Group. El año próximo comenzarán las ventas europeas en Alemania. Mientras que Borgward, una antigua marca alemana resucitada bajo propiedad china, se atreverá a lanzar un coche en Europa este mismo año. Su BX7 TS, con un precio que parte de 44.000 euros, pretende competir con el Mercedes GLC y el Audi Q5.

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