ALIANZA RENAULT-NISSAN-MITSUBISHI

La salida de Ghosn pone en riesgo la Alianza y sus planes para el coche eléctrico

A falta de una reunión entre las tres compañías, la destitución del ejecutivo libanés ha provocado cierta incertidumbre en torno al futuro de los vehículos eléctricos de la Alianza Renault-Nissan-Mitsubishi.

La salida de Carlos Ghosn ha puesto de manifiesto algunas fisuras en la Alianza Renault-Nissan-Mitsubishi.
La salida de Carlos Ghosn ha puesto de manifiesto algunas fisuras en la Alianza Renault-Nissan-Mitsubishi.

La destitución de Carlos Ghosn como presidente de Nissan ha puesto de manifiesto algunas fisuras en la Alianza que conforman la firma japonesa junto a Renault y Mitsubishi. El directivo libanés fue uno de los mayores impulsores de la estrategia del grupo hasta el horizonte 2022, cuyo principal objetivo es aumentar las ventas del consorcio hasta alcanzar 14 millones de vehículos en los próximos cinco años. Su salida puede provocar una pérdida de protagonismo de Nissan en los planes estratégicos de la Alianza.

Primero hay que entender qué presencia tiene cada marca en la Alianza. Renault tiene una participación del 43% en Nissan, lo que otorga al fabricante francés un peso importante en el Consejo de la firma nipona. Asimismo, el Estado francés tiene el control del 20% de los títulos de su mayor fabricante nacional tras el acuerdo a dos bandas que alcanzaron las compañías en 2015, con el actual presidente francés, Emmanuel Macron, como moderador del Gobierno. Para limitar la influencia estatal, Renault acordó no tener más de cuatro de los nueve miembros que conforman el panel directivo de Nissan. La firma nipona tan solo cuenta con el 15% de los títulos de la compañía francesa y no tiene derecho a voto, aunque su peso en la Alianza recae en el control mayoritario de Mitsubishi a través del 34% de las acciones.

El principal interés del consorcio, que en 2019 cumplirá su vigésimo aniversario, reside en el uso compartido de las plataformas con la que fabricarán los vehículos enchufables, entre los que se encuentran 12 completamente eléctricos. La denominada CMF (Common Module Family) reduce los costes de desarrollo hasta en un 40% y los costes de los componentes en un 30%, según los datos publicados por la Alianza. Según el plan estratégico del triunvirato, el 70% de los vehículos se desarrollarán con esa plataforma a partir de 2022. También está por decidir el futuro del servicio de robotaxis previsto para el mismo año.

Los altos ejecutivos de las tres compañías tienen programada una reunión de urgencia para esta semana en Ámsterdam (Países Bajos), donde se encuentra la sede de la Alianza. Mitsubishi quiere ampliar su posición en una decisión tomada antes incluso de la salida de Ghosn. Renault, por su parte, quiere afianzar su posición, sobre todo después de las declaraciones del ministro de Economía francés, Bruno Le Maire, en las que pedía que el fabricante siguiese "liderando" la coalición. Y en Nissan hay cierta sensación de un caos entendible tras la salida de su número 1 y la más que probable anulación de un evento en la capital holandesa para presentar los detalles de la nueva gama del modelo Leaf. El CEO en funciones, Hiroto Saikawa, ha desviado la atención por el momento, asegurando que está "muy ocupado" con el asunto de Ghosn, aunque desaría que "la voluntad" de Nissan se refleje con más fuerza en las decisiones de Renault.

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