Híbridos y Eléctricos

PRIMEROS PROTOTIPOS

El primer coche eléctrico de Nissan con baterías de estado sólido llegará en 2028

Nissan da un paso más hacia las baterías de electrolito sólido con la revelación de una instalación para la producción de prototipos de baterías de electrolito sólido, que llegarán a sus coches eléctricos en 2028.

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Prototipo de celda de batería en estado sólito de Nissan. Imagen: Nissan Motor Company.

Durante una transmisión en vivo realizada desde Japón, Nissan ha confirmado su intención de llevar al mercado sus baterías de electrolito sólido antes de que finalice esta década, tal y como anunció en su estrategia “Ambition 2030” a principios de año. El fabricante japonés da un paso adelante con la presentación de una instalación en la que se fabrican a mano los prototipos, y que servirá de base para el desarrollo de la tecnología definitiva. El primer coche eléctrico de la firma con baterías de electrolito sólido verá la luz en 2028.

Las baterías de litio en estado sólido son aquellas en las que el electrolito líquido por el que viajan los iones se reemplaza con un polímero o un sólido cerámico. Esta tecnología se ha convertido en una gran promesa para la industria del automóvil, y se destaca como la gran novedad para los vehículos eléctricos al lograr para ellos una mayor autonomía y un mayor grado de seguridad. Un electrolito sólido permite el uso de un ánodo (electrodo negativo) fabricado a partir de una hoja delgada de metal de litio que aumenta drásticamente la densidad de energía de la celda de la batería en comparación con los ánodos de grafito utilizados actualmente.

Las ventajas más importantes que aporta el electrolito sólido son una mayor densidad de energía, que puede duplicar la de las actuales con electrolito líquido, su mayor resistencia a las altas temperaturas, manteniéndose completamente seguras, un mayor rendimiento durante la recarga rápida y un menor coste de producción.

Dentro de la estrategia conjunta de la Alianza Renault-Nissan-Mitsubishi, la labor de Nissan se centra en el desarrollo de varios proyectos tecnológicos, entre los que se encuentran las futuras baterías de electrolito sólido de la compañía. La experiencia acumulada desde hace años, cuando el Nissan Leaf se convirtió en el primer coche eléctrico de masas, sirve ahora al fabricante para el desarrollo de las nuevas baterías. Independientemente de los problemas de degradación que sufrían estas baterías, fruto de un sistema de refrigeración pasivo que solo empleaba el aire exterior, las baterías del Leaf nunca han sufrido accidentes importantes y buena parte de la tecnología, como la de las celdas laminadas todavía se mantienen las baterías actuales, que próximamente se montarán en el Ariya.

Según Kazuhiro Doi, su vicepresidente corporativo a cargo de la investigación avanzada de baterías, esta tecnología permite acumular mucha más energía, lo que las convierte en una “bomba potencial que es más peligrosa; si ocurre un gran accidente, podría volverse mucho más catastrófico que con las baterías actuales". Por otro lado Doi asegura que Nissan puede superar este problema de seguridad y otros que afectan a esta tecnología que aporte baterías livianas, compactas y de alta densidad de energía en tan solo seis años.

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Actualmente, Nissan está experimentando con lotes de baterías limitados y fabricados a mano. Imagen: Nissan Motor Company.

Con esa intención, aprovechando una presentación on-line desde Yokohama, Nissan ha mostrado la instalación piloto que fabricará los primeros prototipos de baterías en estado sólido, situada en Japón, en Centro de Investigación de Nissan en la prefectura de Kanagawa. Un paso importante para que en 2028, implemente esta tecnología en su primer coche eléctrico fabricado en serie.

Según el comunicado de prensa, allí se estudiarán los materiales, el diseño y los procesos de fabricación para la producción de prototipos de baterías de estado sólido. Si bien actualmente está experimentando con lotes de baterías limitados y fabricados a mano, los datos recopilados se utilizarán para establecer una línea de producción piloto en la planta de Yokohama de Nissan en 2024, con el objetivo final de fabricarlas internamente a gran escala en 2028. Estas baterías se montarán tanto en turismos como en formatos más pesados, como SUV, furgonetas o pick-ups, aprovechando la relación peso-tamaño que aportan.

En ese momento, Nissan calcula que el coste de fabricación de las celdas se reducirá hasta los 75 dólares por kWh e incluso alcanzar los 65 dólares por kWh después de 2028, lo que supone igualar o incluso reducir el precio de los coches eléctricos respecto a los de combustión. Kunio Nakaguro, vicepresidente ejecutivo a cargo de I+D, afirma que sus iniciativas “incluyen el desarrollo de las ciudades utilizando los vehículos eléctricos como baterías de almacenamiento. El conocimiento obtenido de nuestra experiencia con la que hemos acumulado importantes tecnologías elementales, respalda el desarrollo de baterías de estado sólido”.

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