Híbridos y Eléctricos

Vehículos térmicos Zombis para anuncios dramáticos de seguridad vial

Según declaraciones recientes, para el Sr. Pere Navarro, actual Director de la DGT, el coche eléctrico es un error, porque es un producto que se ha querido vender sin contar con una oferta para el consumidor: “se ha vendido un producto que no teníamos en la estantería". Además, también considera que “es carísimo y no tenemos donde enchufarlo”. Finalmente, completa este pequeño catálogo de (coordinados) despropósitos hacia el vehículo eléctrico, con temas recurrentes que pretenden ningunear las opciones de cambio hacia estos vehículos: no hay suficientes infraestructuras de recarga (recuerdos al chascarrillo del señor Armero con aquel vehículo que va de Madrid a Cádiz en 25 horas porque ha de parar a recargar la batería), hay que resolver el tema de la precariedad de este tipo de movilidad, etc., etc.

Cuidar del tráfico y la seguridad vial es uno de las funciones de la DGT, así como elaborar planes de actuación conjunta. Pues se me antoja pensar que una buena contribución a la mejora del tráfico sería promover campañas publicitarias positivas en las que la movilidad eléctrica se presente como una buena aliada de la seguridad y del tráfico, todo lo contrario que sus desincentivadoras declaraciones hacia el vehículo eléctrico. Porque son injustas, tendenciosas y no se ajustan a la realidad y siguen el esquema de un mensaje pesimista, economicista e interesado.

Le propondría también al Sr. Pere Navarro una campaña como aquellas que saben aplicar con tanto dramatismo y dureza, para concienciar de que la gran mayoría de los  vehículos térmicos zombis (zombis: muertos resucitados) que circulan por nuestras vías también crean inseguridad vial: porque son muy viejos, ruidosos, vomitan gases de efecto invernadero y gases contaminantes como el CO o los NOx; porque las micropartículas (PM) silenciosas en suspensión que emiten (especialmente los diésel) van incrustándose por diferentes vías de nuestro cuerpo y son causantes de coágulos sanguíneos en las arterias, provocando ataques al corazón, derrames cerebrales y también dañan a los pulmones.

Además, porque el cambio climático derivado de este modelo basado en combustibles fósiles y que propicia el cambio climático, amenaza directamente nuestra seguridad personal y la de nuestro entorno provocando: aumentos de la temperatura, deshielo, subida del nivel del mar, desaparición de ecosistemas, proliferación de especies invasoras, incendios, desertización, fenómenos meteorológicos extremos, etc..

Así que Sr. Navarro, por una mejor seguridad vial, una complaciente movilidad y un tráfico más solidario con nuestro territorio, nuestro planeta y los que en él habitamos, promueva otro esquema mental de la movilidad eléctrica en sus próximas reflexiones sobre este tema.


Este artículo aparece en la edición impresa de Octubre de 2019.

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