El coste de la batería de ion-litio va a determinar cómo crecerá la demanda de vehículos eléctricos, ya que puede ser hasta la mitad del coste de un vehículo eléctrico puro. Los precios de las materias primas eran menos importantes cuando los costes de las baterías de ion-litio eran de 1000 dólares por kWh alrededor de 2010, pero como los precios están cerca de 100 dólares por kWh, los costes de los materiales básicos ahora representan el 70% del costo total de la batería.

Para tener una referencia, la batería de un Tesla Model S tiene los electrolitos de litio y la siguiente proporción de metales: 80% níquel, 15% cobalto, 5% aluminio. Las materias primas que son críticas en precio, por diferentes problemáticas, son litio y cobalto.

Hagamos foco en la problemática del cobalto:

  • El mercado de cobalto es pequeño y tiene que hacer frente a un rápido crecimiento de la demanda. Los precios del cobalto casi se han triplicado en los últimos dos años. Esto se ve agravado por las actividades especulativas de su cadena de suministro.
  • El cobalto se extrae como subproducto del níquel y el cobre, metales con una demanda de mercado mucho mayor en términos de volumen. Esto plantea un fuerte desafío para que las empresas mineras se comprometan con proyectos nuevos.
  • La producción conocida de cobalto se concentra en la República Democrática del Congo, 60% de las reservas mundiales, lo que limita el alcance de la diversificación del suministro.

La certeza de la inversión se vería aún más cuestionada si no hubiese compromiso de clientes con acuerdos a largo plazo. Compromisos que no son fáciles de tomar, en parte, debido al riesgo asociado con la evolución de la tecnología de materiales de las futuras baterías (con claros intentos de minimizar la dependencia del cobalto) y en parte a la incertidumbre de la demanda de vehículos eléctricos. Algunos OEMs o sus proveedores de baterías están en negociaciones para cerrar acuerdos a largo plazo para garantizar el precio del cobalto.

Hoy en día, existen claras lagunas en la trazabilidad de la cadena de suministro de los fabricantes de vehículos eléctricos, en parte debido a la naturaleza compleja e internacional de la cadena de suministro de materiales para las baterías. A nadie se le escapa, que son necesarios unos estándares mínimos de las condiciones laborales y ambientales en la minería, sobre todo en países como el Congo donde existe una presencia generalizada de trabajo infantil.

Cuanto antes se deberían definir y respetar unos estándares, cubriendo toda la cadena de suministro y durante toda la vida útil de las baterías, para que toda la industria tenga certeza sobre los costos resultantes y la disponibilidad de un suministro seguro, sostenible y cada vez más diversificado de materias primas para baterías de automóviles.

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