Una disrupción se produce cuando un nuevo producto o servicio crea un nuevo mercado y debilita significativamente, transforma o destruye un producto o mercado existente. El profesor de Stanford, Tony Seba, recorre medio mundo hablando de la disrupción que viene al sector de la automoción. Disrupción equiparable a la que hubo en su día con el coche de gasolina o con el boom de la telefonía móvil o a la aparición del iPhone. En el caso de la automoción, la disrupción viene por la combinación del coche eléctrico y el coche autónomo que creará un nuevo producto o servicio que transformará totalmente el concepto de movilidad.

Este miércoles, Tesla ha presentado los resultados del Q1 2.018, y aunque han sido mejores de lo esperado, no han acabado de convencer a los analistas porque la empresa sigue gastando más de lo que ingresa y confía su recuperación económica en doblar la productividad del Model 3. A la fecha, Tesla es capaz de producir 2.270 Model 3 semanales y se ha comprometido a alcanzar, en este mismo trimestre, los 5.000 semanales. No sé cual es el secreto, pero se me antoja difícil producir el doble simplemente solucionando cuellos de botella producidos por fallos de automatización. Pero lo que me ha llamado la atención de la conferencia es que, respondiendo a una pregunta, Elon Musk ha comentado que aunque el proyecto de Tesla Network no tiene fecha de lanzamiento, los coches estarán técnicamente preparados para finales del año que viene.

Para entender el concepto de Tesla Network, los propietarios de los coches autónomos de Tesla podrán compartir su coche y de esta forma podrán rentabilizar la inversión en las horas que el coche estaría improductivo en el garaje. El propietario nunca perderá el control, y es él quien definirá como lo quiere compartir: sólo a familiares o amigos, abierto a todo el mundo, limitado a unas zonas, en un determinado horario, etc. Imagina que por la mañana tu coche te lleva a la puerta de tu trabajo y después se dedica a hacer viajes tipo Uber, amortizando tu inversión y haciéndote obtener un ingreso mensual. Cuando acabas de trabajar, tu coche te está esperando en el garaje de tu oficina para poder ir a recoger a los niños al colegio, hacer tus compras o salir con amigos. Suena muy bien, ¿no?.

El lanzamiento de Tesla Network se enfrenta básicamente con dos retos. El primero es el referente a la conducción completamente autónoma en Nivel 5, cuando el actual es el Nivel 2-3. Tesla lleva tiempo trabajando en este campo, incluso ya hemos visto videos de coches totalmente autónomos, por lo que previsiblemente tengan un producto comercial en los tiempos que han anunciado. La segunda barrera es la regulatoria: no existe regulación al respecto y se debe crear. Los últimos accidentes meten presión sobre los reguladores para que sean más restrictivos y conservadores. En este sentido, Tesla está solventando este fallo de comunicación, demostrando con estadísticas que la conducción autónoma es mucho más segura y que en casos críticos una computadora toma mejores decisiones que una persona.

No sólo Tesla está detrás de este modelo disruptivo. Uber y algunas empresas de “car-sharing” también están desarrollando servicios con vehículos autónomos. ¿Cuándo los veremos en nuestras calles? Tony Seba aventura que estamos hablando de un futuro cercano de unos 5 años.

Pero desde el punto de vista de Tesla,  lo primero es viabilizar económicamente esta fábrica de sueños. Esperemos que sean capaces de doblar la producción en este trimestre, para mejorar significativamente los ingresos y así puedan soportar los costes operativos que conllevan tantos proyectos en paralelo.

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