Hubject.
Hubject.

Hay una directiva europea que obliga, a los operadores de puntos de recarga (de sus siglas en inglés, CPO), a facilitar el acceso y uso de sus puntos a cualquier cliente independientemente de que este sea o no cliente contractual de la compañía.

A partir de esta directiva aparecen empresas como Hubject, Gireve, Mobi.e, Plugsurfing, etc... que se dedican a aglutinar operadores de sistemas de recarga y ofrecer los servicios de dichos operadores a proveedores de servicios de movilidad (de sus siglas en inglés MSP). El valor añadido, de este negocio, es que el usuario tenga una única compañía que le facture todas las recargas, con una única tarjeta y una única factura.

Sin embargo, en la práctica, el valor añadido aportado es bajo y máxime si se acaban implantando medios de pago universales en todos los puntos de recarga pública, como es el pago con tarjeta de crédito, bien a través de una app del gestor de carga o bien directamente con dicha tarjeta de crédito en el terminal de recarga. Ambas alternativas facilitan al usuario el pagar el servicio sin necesidad de ser cliente contractual de la compañía.

De hecho, algunas compañías holandesas, que son las que mayor número de puntos de recarga gestionan y más tiempo llevan operando, se están saliendo de plataformas de interoperabilidad porque el coste añadido, de la interoperabilidad, no es valorado por sus clientes.

Dicho esto, “apaga y vámonos” porque aquí no hay negocio o al menos el negocio no es de tanto valor como inicialmente se suponía. Pero, sin embargo, detrás de alguna de las compañías que he nombrado, hay fabricantes de vehículos que han invertido mucho dinero, ¿por qué?.

Recientemente Hubject y Daimler han anunciado que han concluido con éxito el piloto y las pruebas de la solución Plug&Charge, el concepto consiste en que en un futuro cercano no harán falta tarjetas, ni apps porque cuando pongamos a recargar el vehículo, este se identificará a través de un certificado digital, este certificado digital tendrá asociado un proveedor de servicios de movilidad, que será la empresa que aglutine todos los servicios de movilidad de ese usuario y a final de mes los facturará todos de forma conjunta.

Y como habéis podido deducir, las multinacionales de automoción son y serán los grandes proveedores de servicios de movilidad. De tal forma que durante el mes, disfrutaremos de los servicios de Google y Spotify desde el vehículo, iremos al servicio oficial de la marca a hacer una revisión, recargaremos el vehículo en estaciones de servicio, aparcaremos en parking de rotación o en zona de tiempo restringido, lavaremos el vehículo, quizás cojamos un par de Uber o un Car2Go, etc… y al final de mes nos llegará una factura directamente desde nuestro proveedor de servicios de movilidad, cargándonos en nuestra cuenta por todos estos servicios, servicios que habremos consumido sin darnos cuenta y sin intermediar con ningún medio de pago.

No hay ninguna crítica por mi parte, todo lo contrario, este enfoque sí que tiene valor añadido y al fin al cabo la industria se está reinventando para fabricar menos unidades, pero sin embargo sacar mayor valor a lo largo de todo el ciclo de vida del cliente.

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