Allá hacia el año 2000, cuando ejercía como consultor en el sector de automoción, explicábamos que la compra del coche era la segunda decisión más importante en la vida de una persona. La primera era la compra de la vivienda y firma de la hipoteca, la segunda era la compra del coche y la tercera era empezar una vida en pareja. La verdad es que no sé el porqué de situar la vida en pareja en tercera posición.

Esta escala de prioridades se supone que ha cambiado desde que los “milennials” (generación nacida en los años 80 y 90) tienen poder adquisitivo, pero si no lo ha hecho ya, dichas prioridades cambiarán radicalmente respecto a la adquisición del vehículo.

Tal y como se comenta en multitud de artículos, el “car sharing” ha entrado con fuerza en la cuidad de Madrid, donde actualmente operan compañías como Avancar, Respiro, Bluemove, Car2Go, Emov y  Zity, sin olvidar que Wible anunció comenzar operaciones pronto. Ya son un buen número de alternativas que incorporan una nueva forma de disfrutar del coche.

El modelo de “car sharing” que ha triunfado es “free floating”, aquél donde recoges y dejas el vehículo donde quieres, dentro de un área delimitada, y el cobro es por minutos o kilómetros. Pero este modelo va a evolucionar a distintas formas de uso, incorporando distintos paquetes en función que lo necesites: varias horas para ir de compras, un día entero para salir de la ciudad, o paquetes de fines de semana. Y también pronto entrarán los modelos de suscripción (como expliqué en un articulo sobre Lynk&Co), sistema donde tendremos n días de coche al año, que los ajustaremos a nuestras necesidades y periodos vacacionales. De esta forma usarás un utilitario pequeño para desplazarte por la ciudad, o un familiar para la salida del fin de semana, pero podrás también utilizar un SUV de alta gama para ir de vacaciones.

Por lo tanto, se está produciendo una desafección a la propiedad del vehículo que se verá acentuada en los próximos años. ¿Cómo mermará, esta desafección, la venta de vehículos a particulares?. Desde mi punto de vista, hay dos generaciones que no necesitarían coche en propiedad: la primera, es la de los jóvenes desde que empiezan a trabajar hasta que forman familia con hijos y la segunda generación, es la de los “seniors” desde que los hijos se van de casa hasta que dejan de conducir. A estas dos generaciones podríamos añadir las personas que, o bien viven como “single”, o bien son pareja sin hijos. No sé a ciencia cierta cuál será la disminución de la venta a particulares, pero si pensamos que hay una ventana de 45 años de compra de coche, desde los 20 a los 65, le quitamos 10 años por un lado y 10 años por el otro, esto se traduce en una disminución del 45% en el mercado de particulares.  Actualmente el mercado a particulares es un poco más de la mitad de las ventas totales de turismos en España. La merma que sufrirá el mercado a particulares se compensará en parte por mayor crecimiento de las empresas clasificadas como alquiladores,  pero será en una proporción menor.

Dejo para próximas semanas hablar del efecto “moto sharing” de Barcelona, porque se va a producir un evento que hará replantearse a las empresas de “sharing" el valor y vida útil de sus activos.

Conversaciones: