“Estamos llevando a cabo una reestructuración organizativa integral en toda nuestra compañía. Tesla ha crecido y evolucionado rápidamente en los últimos años, lo que ha provocado una cierta duplicación de funciones y de posiciones que, si bien tenían sentido en el pasado, son difíciles de justificar hoy.

Como parte de este esfuerzo, y la necesidad de reducir costes y ser rentables, tomamos la difícil decisión de prescindir de aproximadamente el 9% de nuestros compañeros en toda la compañía. Estos recortes están afectando en su totalidad a salarios altos y no incluye personal de producción, por lo que esto no afectará nuestra capacidad para alcanzar los objetivos de producción del Model 3 en los próximos meses.”

Así comienza el comunicado que, el martes 12 de junio, Elon Musk ha enviado a los trabajadores de Tesla. Rara vez se tiene acceso a los memorándums internos de las compañías, pero Tesla es una empresa cotizada de altísimo impacto mediático, lo que fuerza a sus gestores a la máxima transparencia.

¿Qué hay detrás de esta decisión?

La reestructura organizativa llega en un momento de tensión entre Elon Musk y analistas e inversiones. El CEO de Tesla intenta convencer a los analistas e inversores de que puede alcanzar una posición financiera sostenible sin necesidad de regresar a Wall Street para recaudar más capital. Elon Musk dijo, en el cierre del primer trimestre, que Tesla tendría un flujo positivo de caja y beneficios en los dos últimos trimestres del año 2018 y sin duda esta medida va a encaminada a conseguir este objetivo.

Recordemos que la otra promesa de Elon Musk, en la conferencia de presentación de los resultados del primer trimestre, fue doblar la producción semanal del Model 3 y alcanzar los 5.000 coches por semana y el plazo que se marcó fue final del segundo trimestre del 2018, por lo que quedan pocos días para conocer si se ha cumplido el objetivo.

Final de carta revelador

“Somos una pequeña empresa en una de las industrias más duras y más competitivas de la Tierra, donde mantenerse vivo, y mucho más crecer, es una forma de victoria (Tesla y Ford siguen siendo las únicas compañías automotrices estadounidenses que no han quebrado). Sin embargo, a pesar de nuestro pequeño tamaño, Tesla ya ha jugado un papel importante en el movimiento de la industria de automoción hacia el transporte eléctrico sostenible y en la industria de la energía, con la generación y el almacenamiento de energía renovable. Debemos continuar impulsándolo por el bien del mundo.”

La industria de automoción clásica piensa que es cuestión de tiempo que Tesla quiebre y acabe siendo comprada por algún grupo automovilístico. El final de carta, es muy revelador de lo que Elon Musk tiene en la cabeza, por un lado, alcanzar beneficio y flujos de caja positivos para no darle el gusto a los agoreros y por otro lado, reclama su papel histórico como impulsor del cambio en el sector de automoción y sector energético.

Sin quitarle mérito a Elon Musk, otra semana hablaré de otra personalidad que también debería tener un papel histórico como impulsor del cambio en el sector de automoción y este es Carlos Ghosn.

Conversaciones: