El precio de compra ya no es el único argumento con el que los fabricantes chinos están intentando ganar terreno en Europa, porque existe otro gasto que puede condicionar considerablemente el presupuesto de los conductores durante los años posteriores a la adquisición de un vehículo: las reparaciones, un apartado en el que algunas marcas asiáticas han conseguido mejorar sus resultados mientras sus competidores europeos evolucionan en sentido contrario.
Esta situación empieza a reflejarse en las estadísticas del sector asegurador alemán, donde los vehículos de fabricantes chinos están recortando la diferencia que tradicionalmente les separaba de las marcas europeas y consiguiendo clasificaciones cada vez más favorables, según una investigación del Centro de Tecnología de Allianz que también advierte de las consecuencias económicas que puede tener la falta de atención a la facilidad de reparación.

Las marcas chinas mejoran sus resultados mientras las europeas retroceden
Una de las principales conclusiones del estudio es que los fabricantes europeos parecen estar prestando menos atención a los costes asociados a las reparaciones, una decisión que, según Christian Sahr, director del Centro de Tecnología de Allianz, puede terminar encareciendo considerablemente la propiedad de un vehículo a medida que envejece, especialmente cuando determinadas intervenciones requieren componentes costosos o procesos de reparación más complejos.
En cambio, las marcas chinas han conseguido reducir algunos de los inconvenientes que penalizaban a sus vehículos, entre ellos la disponibilidad de recambios y la limitada implantación de talleres capaces de realizar determinadas reparaciones, dos problemas que inicialmente provocaban mayores tiempos de inmovilización y gastos adicionales, pero cuya incidencia se ha reducido durante los últimos años entre los principales fabricantes.
El cambio queda reflejado en las clasificaciones de seguros analizadas por Allianz, ya que los vehículos chinos han mejorado una media de 1,5 categorías desde 2024 mientras que los europeos han empeorado 0,5, lo que ha permitido reducir de tres a una sola categoría la ventaja media que mantenían estos últimos, según los resultados de una investigación que comprende 324 modelos introducidos en el mercado alemán entre enero de 2024 y junio de 2026.
El precio de los seguros empieza a reflejar este cambio de tendencia

Para realizar la comparación se han utilizado las categorías de riesgo establecidas por la Asociación Alemana de Aseguradoras (GDV), un sistema que tiene en cuenta la frecuencia y el coste de los siniestros de cada modelo y que influye en el cálculo de las primas, aunque una clasificación más favorable no garantiza automáticamente un seguro más barato, ya que también intervienen otros factores como el lugar de residencia, el kilometraje anual o el historial del conductor.
Los resultados han llevado a Allianz a reclamar que los fabricantes europeos vuelvan a incorporar la facilidad de reparación entre sus prioridades durante el desarrollo de nuevos vehículos, debido al impacto que pueden tener estos gastos sobre la movilidad y la economía de los propietarios, aunque por el momento el análisis se limita al mercado alemán y no permite establecer diferencias equivalentes en los seguros de España, donde las primas responden a criterios propios de cada compañía.