La DGT pone el foco en un gesto que millones de conductores repiten cada día y que puede acabar en accidente

Tráfico advierte de que frenar de forma incorrecta puede aumentar el riesgo de accidente y provocar un desgaste prematuro de los componentes del vehículo.

freno atasco
La DGT recomienda anticipar las frenadas para reducir el riesgo de accidentes.
12/10/2026 17:30
Actualizado a 12/10/2026 17:30
Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora

Uno de los errores más peligrosos al volante se produce al abandonar una autopista, cuando algunos conductores comienzan a frenar antes de alcanzar el carril de deceleración, una maniobra que puede sorprender a los vehículos que circulan detrás y aumentar el riesgo de colisión. La Dirección General de Tráfico (DGT) advierte de que la reducción de velocidad debe realizarse dentro del carril destinado a la salida, aprovechando su longitud y ajustando progresivamente la marcha a las características del siguiente tramo.

Sin embargo, este no es el único hábito que puede comprometer la seguridad en carretera, ya que frenar demasiado tarde, abusar del pedal en las pendientes o reducir bruscamente la velocidad dentro de una curva también entraña riesgos importantes. Para aclarar cómo se debe actuar en cada situación, la DGT publicó en marzo de 2023 una serie de recomendaciones en su revista Tráfico y Seguridad Vial, donde explica las técnicas que permiten mantener el control del vehículo y evitar un desgaste innecesario de sus componentes.

frenada
Las frenadas bruscas aumentan el desgaste mecánico.

La DGT advierte de los errores más peligrosos al utilizar los frenos

Las carreteras de montaña son uno de los escenarios que exigen mayores precauciones, especialmente durante los descensos prolongados en los que mantener el pedal del freno pisado continuamente puede provocar un sobrecalentamiento del sistema y reducir su capacidad de respuesta. Para evitar esta situación, Tráfico recomienda circular con una velocidad adecuada y aprovechar la retención del motor mediante marchas cortas, utilizando los frenos de forma moderada y prestando atención a las señales que advierten de pendientes pronunciadas o curvas peligrosas.

En los tramos con curvas también resulta fundamental reducir la velocidad antes de comenzar a girar, puesto que frenar con demasiada intensidad una vez iniciada la maniobra puede superar el límite de adherencia de los neumáticos y provocar una salida de la carretera. Juan Ignacio Serena, jefe de Sección del Área de Formación de Conductores de la DGT, señala que lo recomendable es entrar en la curva a una velocidad que permita mantener una trayectoria estable, reservando la aceleración progresiva para el momento en el que ya se puede observar su salida.

Otro aspecto especialmente importante es la distancia de seguridad, ya que circular demasiado cerca del coche precedente limita el tiempo disponible para reaccionar ante una retención inesperada y puede desencadenar colisiones en cadena. La DGT aconseja observar lo que sucede varios vehículos por delante y comprobar frecuentemente los retrovisores, mientras que en las aproximaciones a glorietas e intersecciones también recuerda la importancia de señalizar las maniobras y ajustar la velocidad con suficiente antelación, especialmente cuando sea necesario detenerse para respetar la prioridad de paso.

Cómo actuar ante una frenada de emergencia y reducir el desgaste del coche

atasco
El uso continuado de los frenos en pendientes puede reducir su eficacia.

Las situaciones de peligro inmediato requieren una respuesta completamente distinta a la conducción habitual, puesto que una frenada de emergencia exige aplicar toda la fuerza necesaria sobre el pedal sin reducir la presión durante la maniobra. En los vehículos equipados con ABS, las vibraciones que pueden aparecer bajo el pie son consecuencia del funcionamiento del sistema antibloqueo, por lo que no deben provocar que el conductor deje de frenar y, si se trata de un coche con cambio manual, también es necesario pisar el embrague para evitar que el motor se cale.

Fuera de estas circunstancias excepcionales, Tráfico insiste en que una conducción anticipativa permite evitar buena parte de las frenadas intensas, especialmente al aproximarse a semáforos, pasos de peatones o retenciones. Levantar el pie del acelerador a tiempo y reducir progresivamente la velocidad contribuye a prolongar la vida de los discos y las pastillas, además de limitar el gasto de combustible, ya que la propia DGT señala que una conducción caracterizada por aceleraciones y frenazos bruscos puede elevar el consumo entre dos y cuatro litros cada 100 kilómetros.