Australia se prepara para incorporar a su red eléctrica uno de los mayores sistemas de almacenamiento energético del país: el proyecto Hanworth Battery. Impulsado por Octopus Australia en Nueva Gales del Sur, tendrá una potencia de 1.200 MW y una capacidad de almacenamiento de hasta 4.800 MWh, y para hacerlo posible la instalación contempla 708 contenedores de baterías, además de una nueva subestación y las infraestructuras necesarias para conectarla a la red de transmisión.
El proyecto se ubicará cerca de Bannaby, al oeste de Bowral, en una zona que puede considerarse estratégica para la infraestructura eléctrica de Nueva Gales del Sur. Su conexión está prevista en la terminal de Bannaby de Transgrid, uno de los principales operadores de la red de transmisión del estado.
Disponer de energía limpia cuando hace falta
La magnitud de Hanworth se entiende mejor al distinguir entre potencia y capacidad de almacenamiento. Los 1.200 MW representan la potencia máxima a la que la batería puede suministrar electricidad, mientras que los 4.800 MWh indican la cantidad de energía que puede almacenar. Combinando ambos datos, en términos teóricos, esto permitiría mantener una descarga de 1.200 MW durante aproximadamente cuatro horas antes de agotar su capacidad.
Octopus Australia adquirió el proyecto a Enervest y pretende convertir Hanworth en una pieza central de su estrategia de almacenamiento energético, ya que la compañía está desarrollando una cartera de grandes baterías en Australia con el objetivo de aprovechar los momentos de mayor producción renovable, almacenar electricidad y devolverla a la red cuando la demanda sea más elevada o la generación solar y eólica disminuya.
La necesidad de este tipo de instalaciones ha ido en aumento en los últimos años como consecuencia de la transformación del sistema eléctrico australiano. El país está aumentando la presencia de energías renovables, pero la producción de fuentes como la solar y la eólica no siempre coincide con las horas en las que los consumidores necesitan más electricidad, así que ahí es donde entran en acción las baterías. Permiten desplazar parte de esa energía en el tiempo, pudiendo cargarse cuando existe una gran producción y descargarse posteriormente durante los periodos de mayor demanda.
Sam Reynolds, director ejecutivo de Octopus Australia, ha declarado: “Mientras algunos inversores dan un paso atrás, nosotros damos un paso adelante. Australia sigue necesitando nuevas centrales eléctricas para reemplazar las antiguas plantas de carbón. La diferencia es que hoy podemos construirlas utilizando una combinación de energía solar, eólica y baterías, en lugar de chimeneas”.
708 contenedores de baterías
El proyecto de energía solar y almacenamiento en baterías ha sido concebido como una estructura híbrida, que combinará un parque solar de 300 MW con un sistema de baterías de 150 MW y 300 MWh. A pesar de los avances, Hanworth todavía no es una instalación terminada, el proyecto continúa sujeto a los procesos de autorización correspondientes y ha avanzado hacia una fase de evaluación ambiental conforme a la legislación australiana. La documentación presentada contempla los cientos de contenedores de baterías, así como la subestación y las conexiones necesarias para incorporar el sistema a la red de transmisión, por lo que será un conjunto voluminoso, pero que se ubicará en terrenos agrícolas de bajo valor.
Por su parte, director ejecutivo de Enervest, Ross Warby, ha comentado sobre la adquisición: “Esta operación con Octopus Australia representa un logro destacado para Enervest, ya que refleja tanto la solidez de nuestra cartera de proyectos en desarrollo como la importante inversión y el trabajo realizados hasta la fecha. Consideramos que Octopus está en una posición idónea para impulsar este activo y satisfacer la creciente demanda, esperamos con interés ver los beneficios que aportará a la comunidad local, a la red eléctrica y a la transición energética en general”.


