Zero Motorcycles lleva fabricando motos eléctricas desde 2006, mucho antes de que la electrificación se convirtiera en una prioridad para la industria. Para celebrar sus 20 años, la compañía estadounidense ha creado una edición limitada de la Zero SR/F con 111 CV y 190 Nm de par. Solo existirán 40 unidades en todo el mundo y la mitad estarán destinadas al mercado europeo.
En una industria en la que han aparecido y desaparecido numerosas start-ups de motos eléctricas, cumplir 20 años fabricándolas tiene un significado especial. Zero Motorcycles ha alcanzado esta cifra y ha decidido celebrarlo con una edición limitada de uno de sus modelos más representativos: la Zero SR/F 20th Anniversary Limited Edition.

La producción será extraordinariamente reducida. Solo se fabricarán 40 unidades para todo el mundo, de las cuales 20 se comercializarán en Norteamérica y las otras 20 estarán destinadas a Europa.
Una Zero SR/F diferente a todas las demás
Zero no ha utilizado el aniversario para desarrollar una nueva plataforma. En su lugar, ha partido de la conocida naked SR/F y ha creado una versión especial reconocible por una combinación de negro y dorado.
La moto incorpora guardabarros delantero y trasero de fibra de carbono, intermitentes ahumados, elementos del faro acabados en negro y una pequeña pantalla de aluminio también negra.

A ello se añaden retrovisores mecanizados, contrapesos del manillar, protector de maneta, tapas específicas para los depósitos, asideros negros y diferentes gráficos que identifican esta versión conmemorativa.
El resultado es una Zero SR/F bastante más exclusiva, aunque mecánicamente mantiene las prestaciones conocidas del modelo.
Su motor eléctrico desarrolla 111 CV de potencia y 190 Nm de par máximo, cifras que sirven también para comprobar cuánto ha evolucionado Zero desde aquellas primeras motos eléctricas desarrolladas hace dos décadas.
De un garaje de California a fabricar motos eléctricas durante 20 años
La historia comenzó en 2006 con Neal Saiki, ingeniero y antiguo trabajador de la NASA, desarrollando motos eléctricas en un garaje próximo a Santa Cruz, California.

Aquellas primeras máquinas tenían poco que ver con una Zero SR/F actual. La filosofía inicial mezclaba conceptos procedentes de las bicicletas de montaña y el motocross con una todavía incipiente tecnología de propulsión eléctrica.
Uno de los primeros resultados fue la Zero X, orientada al uso fuera del asfalto. Posteriormente llegó la Zero S para carretera y más adelante la familia SR comenzó a elevar considerablemente las prestaciones.
El catálogo fue creciendo hasta incluir las actuales Zero SR/F y SR/S, además de propuestas aventureras como la Zero DSR/X y modelos más pequeños y accesibles.
En cierto modo, la evolución de Zero permite recorrer buena parte de la historia reciente de la moto eléctrica.
Sobrevivir ha sido casi tan importante como fabricar motos
Y ahí está precisamente lo más interesante de este aniversario.
Durante estos 20 años han surgido numerosas empresas prometiendo revolucionar el mundo de las dos ruedas mediante baterías extraordinarias, prestaciones espectaculares y enormes fábricas. Algunas consiguieron comercializar buenas motocicletas; otras desaparecieron antes incluso de producirlas a gran escala.
El mercado tampoco ha evolucionado con la rapidez que muchos anticipaban. Las motos eléctricas continúan enfrentándose a condicionantes particulares de precio, autonomía, peso y espacio disponible para la batería, especialmente cuando se comparan con motocicletas de combustión capaces de repostar en pocos minutos.
Zero, mientras tanto, ha seguido desarrollando motos.
Por eso las 40 unidades de la Zero SR/F 20th Anniversary representan algo más que una decoración negra y dorada. Conmemoran que un pequeño proyecto nacido en un garaje californiano en 2006 ha conseguido sobrevivir durante dos décadas en uno de los segmentos más complicados de la electrificación.