Híbridos y Eléctricos

COMPARATIVA CON LAS BATERÍAS NCA

El Tesla Model 3 con baterías LFP sin cobalto recargan más rápido, ¿pero cuánto más?

Una web china ha comparado los tiempos de carga entre un Tesla Model 3 con baterías NCM y otro con las nuevas baterías LFP sin cobalto. ¿El resultado? Una carga más rápida en la batería de litio-ferrofosfato, incluso en el tramo final cuando la potencia decae.

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Tesla Model 3 durante una recarga

El Tesla Model 3 fabricado en China ya se vende con dos tipos de baterías distintos: con la batería "convencional" con celdas NCM de LG Chem o con la batería de litio-ferrofosfato (LFP) sin cobalto de CATL. Esta última ofrece ventajas muy importantes en términos económicos para Tesla, ya que la ausencia de cobalto en sus celdas le hace reducir notablemente el coste de fabricación. Y ahora hemos sabido que, además de la reducción de costes, la batería LFP ofrece tiempos de carga notablemente más rápidos y un mejor comportamiento durante toda la recarga rápida.

CleanTechnica nos ha puesto sobre la pista de una comparativa llevada a cabo por la web china 42HOW, en la que han enfrentado a dos unidades del Tesla Model 3, cada una con un tipo de batería diferente, en una recarga rápida. Según las pruebas aportadas, el Model 3 con batería NCM (níquel-cobalto-manganso) tardó 62 minutos en pasar del 40 al 99 por ciento de carga, mientras que el Model 3 con baterías sin cobalto tardó 42 minutos en recargar del 41 al 99 por ciento.

En base a los datos a los que hemos tenido acceso, la capacidad útil de la batería NCM parece estar en torno a 48-49 kWh, mientras que la batería LFP sin cobalto ronda los 55-56 kWh. La conclusión, por tanto, es que la batería NCM recargó unos 29 kWh en 62 minutos, mientras que la batería LFP consiguió reponer 32 kWh en 42 minutos. Dicho de otra manera: el Model 3 con baterías LFP recargó aproximadamente un 62 por ciento más rápido en todo el ciclo de carga. Lo más probable es que en una recarga rápida del 20 al 80 %, la diferencia sea menor.

La clave está en que la batería LFP admite una mayor potencia de carga en todo el proceso, incluso en el tramo final de la recarga. Con un 40 % de estado de carga (SoC), la batería de níquel-cobalto carga a 64 kW y consigue 488 km de autonomía por hora. El Model 3 con batería LFP sin cobalto admite 69 kW de potencia con el 41 % SoC, consiguiendo 519 km de autonomía por hora.

De manera análoga, al 99% de estado de carga, la batería LFP todavía aceptaba 9 kW de potencia, mientras que la batería convencional admite solamente 4 kW, menos de la mitad. En el tramo final de la carga la potencia decae mucho para preservar la salud de la batería, pero incluso en ese intervalo de la recarga, la batería de litio-ferrofosfato sigue siendo mucho más rápida. Esto hace pensar que si Tesla ha diseñado esa curva de carga es porque está segura de que las baterías LFP se degradan notablemente menos.

Algunas consideraciones antes de sacar conclusiones tajantes

Los datos mostrados nos dan una idea del rendimiento de las nuevas baterías de litio-ferrofosfato del Model 3, pero no van a misa. Aunque documentados, los datos necesitan algo más de contexto para que pudiéramos sacar conclusiones más sólidas. Por ejemplo, desconocemos las temperaturas de las baterías al inicio de cada sesión de carga (pueden haber sido iguales, o no, entre los dos vehículos), un factor que puede influir en la potencia de carga. Ambos vehículos son la versión SR+ (Autonomía estándar plus) pero desconocemos la edad, el kilometraje y el estado de salud del Model 3 con batería NCM.

Por otro lado, la estación de Supercargadores parece estar bastante vacía, por lo que había disponible plena potencia en cada cargador; y la temperatura ambiente, según el termómetro del coche, era de 25º C en el momento de la carga. Condiciones óptimas para una recarga lo más rápida posible.

Tesla aconseja recargar las baterías LFP hasta el 100 % de su capacidad

En cualquier caso, parece evidente que las baterías LFP es capaz de cargarse más rápido que las de tipo NCM. Cuánto más rápido depende de varios factores y circunstancias.

Otra diferencia fundamental de las baterías de litio-ferrofosfato, además de la carga más rápida y su menor coste, es que pueden cargarse repetidamente hasta el 100 % sin miedo a la degradación. De hecho, la propia Tesla recomienda cargarlas hasta el máximo de su capacidad, a diferencia de las baterías convencionales con celdas NCM o NCA. En estas últimas, lo aconsejable para preservar su salud a largo plazo es mantenerlas entre un 20 y un 80 por ciento SoC, llegando al máximo solo cuando sea necesario.

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