La industria europea de la bicicleta eléctrica ha decidido dirigirse directamente a las instituciones europeas ante lo que considera uno de los principales problemas a los que se enfrenta actualmente el sector: la llegada al mercado de bicicletas eléctricas que no cumplen la normativa europea y la facilidad con la que los consumidores pueden adquirir dispositivos destinados a modificar sus prestaciones.
European Cycling Industries (ECI), la organización que representa a la industria ciclista europea, reclama a la Comisión Europea, al Parlamento Europeo y a los Estados miembros que actúen de manera coordinada para cerrar las vías de entrada y comercialización de estos productos, que consideran negativos para el sector.

El problema tiene dos vertientes
Por un lado están las bicicletas eléctricas no conformes que llegan al consumidor, muchas veces a través de grandes plataformas de comercio electrónico y vendedores establecidos fuera de la Unión Europea. Por otro, los denominados tampering kits, dispositivos que permiten modificar una bicicleta eléctrica para superar los límites de potencia o velocidad que debe respetar para mantenerse dentro de la categoría de bicicleta con asistencia eléctrica. Para ECI, ambos fenómenos ponen en riesgo la seguridad, distorsionan la competencia y dificultan el trabajo de las autoridades encargadas de controlar el mercado.
Según recuerda en su manifiesto, en 2024 entraron en la Unión Europea unos 4.600 millones de artículos de comercio electrónico de bajo valor, de los que el 91 % procedía de China. El enorme volumen de pequeños envíos hace cada vez más complicado que las aduanas y las autoridades de vigilancia puedan comprobar de manera efectiva que todos los productos cumplen las exigencias europeas y la consecuencia, según la industria ciclista, es que fabricantes, importadores, distribuidores y tiendas europeas que cumplen las reglas terminan compitiendo en desigualdad de condiciones con productos que pueden venderse a precios inferiores al evitar parte de esas obligaciones.
Prohibiciones y una mayor vigilancia
Uno de los puntos más contundentes del manifiesto es la petición de prohibir en toda la Unión Europea la venta de kits de deslimitación para bicicletas eléctricas. ECI considera que estos dispositivos permiten superar los límites legales que separan a una bicicleta eléctrica de otros vehículos a motor y dificultan tanto el control como la aplicación de la normativa. La organización pone como ejemplo la legislación francesa, que prohíbe la manipulación de vehículos motorizados y que también contempla las bicicletas eléctricas y otros dispositivos de movilidad personal.
Pero la industria no pide únicamente prohibiciones, también reclama que estos productos sean retirados de las plataformas online, que se persiga de forma coordinada a los vendedores que reinciden y que los consumidores reciban información clara sobre las consecuencias de modificar una bicicleta eléctrica. A su juicio, las herramientas legales europeas ya existen en buena medida, pero su aplicación resulta insuficiente, especialmente en un mercado digital donde un producto puede llegar directamente desde fuera de la UE hasta el comprador final.
ECI propone además crear una base de datos europea que permita conocer cuántas bicicletas eléctricas no conformes circulan en el mercado, qué características tienen, de dónde proceden y a través de qué canales se comercializan. También considera necesario recopilar información sobre accidentes relacionados con bicicletas modificadas, productos retirados de las plataformas y resultados de las actuaciones de vigilancia. La intención es que las decisiones futuras puedan apoyarse en datos homogéneos y compartidos entre los distintos países.
La organización reclama también una vigilancia mucho más homogénea del mercado único, proponiendo la creación de una autoridad europea específica de vigilancia del mercado, controles coordinados entre países y una mayor responsabilidad de las plataformas de comercio electrónico. Quiere que los marketplaces tengan una responsabilidad directa cuando permitan vender o distribuir kits de deslimitación, servicios digitales destinados a saltarse los límites legales o bicicletas que no cumplan las normas europeas.

