Estas baterías LFP para camiones y autobuses producidas en España son una pieza clave del vehículo industrial eléctrico

Una empresa traerá al suelo español la producción de sus nuevos paquetes de baterías LFP para vehículos comerciales.

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Los nuevos paquetes de Accelera by Cummins están pensados para camiones y autobuses 100% eléctricos.
29/09/2026 16:30
Actualizado a 29/09/2026 16:30
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España sigue ganando peso dentro de la cadena industrial del vehículo eléctrico, y esta vez el protagonista no es un turismo. Accelera by Cummins fabricará en nuestro país sus nuevas baterías LFP destinadas a camiones, autobuses, y otros vehículos comerciales eléctricos, reforzando una actividad industrial que hasta ahora se ha concentrado principalmente en coches y componentes.

La compañía anunció durante la IAA Transportation su intención de establecer en España una nueva operación de fabricación para su plataforma Advanced LFP. Cummins todavía no ha comunicado la ubicación exacta de la instalación ni el volumen previsto de producción.

Hay además una cuestión importante todavía por aclarar: si en España se fabricarán también las celdas o si la actividad se centrará en ensamblar los paquetes utilizando celdas suministradas por terceros. Cummins no lo ha confirmado por ahora.

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Hay todavía detalles importantes por aclarar.

Packs de 51 y 102 kWh pensados para trabajar durante años

La plataforma desarrollada por Accelera utiliza química LFP (fosfato de hierro y litio), especialmente interesante en vehículos industriales por su durabilidad, estabilidad térmica y coste.

La gama contempla diferentes formatos. El paquete más compacto, denominado 1T, ofrece 51 kWh, mientras que las variantes 2T, 3T y 4T alcanzan 102 kWh y trabajan con tensiones de hasta 840 voltios. Su construcción cell-to-pack elimina el nivel intermedio de módulos y busca aprovechar mejor el espacio disponible en el chasis.

Cummins anuncia además más de 4.000 ciclos de vida útil hasta conservar aproximadamente el 80% de la capacidad en las condiciones de ensayo especificadas. La recarga del 10 al 80% puede realizarse en unos 25 minutos.

Son cifras especialmente relevantes en un camión o autobús, donde la batería tiene que soportar ciclos de carga muy frecuentes y una utilización mucho más intensiva que la habitual en un turismo particular.

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La química LFP gana terreno.

España entra también en la batería del camión eléctrico

La decisión tiene una lectura industrial bastante clara. España ya es uno de los grandes fabricantes europeos de automóviles, pero la electrificación del transporte pesado abre otra cadena de valor: baterías de gran capacidad, ejes eléctricos, inversores y sistemas completos de propulsión para camiones y autobuses.

Accelera explica que está observando una demanda creciente de soluciones eléctricas en el mercado europeo de vehículos comerciales y que producir localmente permitirá atender a los fabricantes de la región con mayor proximidad. La llegada comercial de esta nueva generación de baterías a Europa se sitúa, según informaciones del sector, alrededor de 2028, aunque Cummins todavía no ha dado un calendario definitivo para la planta española.

La compañía ya tiene además presencia industrial en nuestro país: desde 2024 opera en Guadalajara una planta dedicada a electrolizadores para hidrógeno verde. Eso no significa, sin embargo, que la nueva fábrica de baterías vaya a instalarse allí; la ubicación aún no ha sido anunciada.

Incluso si finalmente España se limita al ensamblaje de paquetes y las celdas llegan desde el exterior, el movimiento sigue siendo significativo. Integrar, refrigerar, gestionar y adaptar una batería de más de 100 kWh a un vehículo industrial es una parte importante de su valor tecnológico.

La electrificación española, por tanto, empieza a ir bastante más allá del coche. El siguiente terreno industrial está también bajo el suelo de los camiones y autobuses que tendrán que recorrer las carreteras europeas durante miles de kilómetros cada semana.