La imagen parece más propia de una demostración tecnológica que de una operación logística cotidiana. Y es que un camión eléctrico que no tiene cabina, volante ni tampoco conductor, ha circulado por una carretera pública mientras transporta mercancías para LIDL. Sin embargo, aunque parezca ciencia ficción, esto es precisamente lo que Einride y la cadena de supermercados acaban de poner en marcha en Alemania.
El vehículo ya trabaja en una ruta que conecta un almacén y centro de distribución de LIDL con una de sus tiendas. Y la diferencia respecto a muchas pruebas de conducción autónoma es importante, ya que está integrado en las operaciones diarias y dispone de una autorización oficial de la Autoridad Federal de Transporte Motorizado alemana, KBA. Es el primer permiso de este tipo concedido en Alemania para un vehículo autónomo sin cabina.

Sin cabina y con autonomía de nivel 4
Einride ha diseñado su camión desde el principio para funcionar sin una persona a bordo. Por eso prescinde de una cabina convencional y tampoco necesita asiento, volante o pedales. En esta operación no viaja siquiera un operador de seguridad preparado para tomar físicamente el control del vehículo.
El sistema dispone de conducción autónoma SAE de nivel 4. Esto significa que puede realizar la conducción sin intervención humana dentro de unas condiciones y un entorno de funcionamiento previamente definidos. No supone, por tanto, que el camión pueda desplazarse autónomamente por cualquier carretera y bajo cualquier circunstancia.
La autorización alemana tiene especial relevancia precisamente por permitir que esta tecnología salga de entornos privados y opere en carretera abierta al tráfico. Einride asegura que el proceso ha requerido una extensa validación de seguridad junto a la KBA antes de recibir el permiso. La compañía ya utiliza vehículos autónomos en Europa y Estados Unidos y sus equipos especializados supervisan las operaciones de forma remota.
El objetivo tampoco es quedarse en esta primera conexión. LIDL y Einride pretenden ampliar progresivamente el recorrido hasta crear una ruta con múltiples paradas, un modelo conocido en logística como “milkrun”. También se están estudiando nuevos despliegues junto a otras compañías pertenecientes al Grupo Schwarz, propietario de LIDL.

LIDL quiere comprobar si puede llevarlo a su logística diaria
La automatización tiene especial interés para un sector que se enfrenta a la escasez de conductores. LIDL quiere comprobar paso a paso cómo integrar esta tecnología en sus operaciones reales para garantizar el flujo de mercancías y mejorar la resistencia de su cadena de suministro.
“Estamos probando un hito tecnológico paso a paso y de forma segura en operaciones reales”, explica Thomas Dangelmayer, responsable de Logística Operativa de LIDL en Alemania. Einride, por su parte, considera que conseguir la aprobación alemana establece una base sobre la que ampliar posteriormente este tipo de operaciones.
Alemania es además un mercado especialmente significativo para realizar esta prueba. Es el mayor mercado europeo de transporte por carretera y cuenta con una regulación de seguridad exigente, dos factores que Einride utiliza para defender la relevancia del permiso conseguido.
No es la primera vez que la compañía sueca coloca un camión eléctrico autónomo sobre una vía pública. Ya en 2019 consiguió hacerlo en Suecia dentro de una operación comercial de DB Schenker y posteriormente ha obtenido autorizaciones en otros países europeos y Estados Unidos. La novedad está en llevar ahora un vehículo sin cabina y sin nadie a bordo a las operaciones diarias de LIDL en una carretera pública alemana.