14 años y miles de ciclos de descarga después: las baterías de CATL mantienen el 85 % de su capacidad

El gigante chino ha analizado unas baterías de química LFP y el resultado ha sido mucho mejor del esperado.

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CATL es una institución en materia de baterías.
03/10/2026 10:30
Actualizado a 03/10/2026 10:30
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La durabilidad de las baterías LFP es una de las facetas que más incógnitas genera sobre esta tecnología, que con el paso del tiempo y el uso acaba degenerando, pero CATL quiere arrojar luz y tranquilidad sobre la materia: la compañía china ha recuperado y sometido a nuevas pruebas varias de las celdas que utilizó durante casi 14 años en el proyecto de almacenamiento energético de Zhangbei, en China, y el resultado apunta a una longevidad muy superior a la que teóricamente se espera.

El proyecto de Zhangbei comenzó a funcionar en 2011 y está considerado uno de los primeros grandes sistemas de almacenamiento de energía basados en baterías de ion-litio. Tenía una capacidad de 63 MWh y permaneció operativo hasta junio de 2025. Durante todo ese periodo, las baterías estuvieron sometidas de forma constante a ciclos de carga y descarga y, según CATL, ninguna de sus celdas tuvo que ser sustituida.

 

Un 85 % de capacidad restante

Una vez finalizada la vida operativa del proyecto, CATL ha recuperado más de 50 celdas prismáticas de química LFP y las ha llevado a sus laboratorios para analizar en qué estado se encontraban después de aproximadamente 14 años de servicio. La compañía ha realizado inspecciones, pruebas de rendimiento, desmontajes y análisis microscópicos con el objetivo de determinar tanto el desgaste acumulado como la vida útil que todavía podían conservar.

Las conclusiones no podían haber sido más sorprendentes, siendo el dato más llamativo que, después de casi tres lustros de funcionamiento, las celdas conservaban aproximadamente el 85 % de su estado de salud. Es por eso que CATL considera que, pese a su edad, estas celdas todavía podrían utilizarse durante aproximadamente otros 10 años en sistemas de almacenamiento de menor capacidad.

Los análisis también revelaron que el desgaste interno había sido relativamente contenido, las estructuras del ánodo y el cátodo mantenían una alineación adecuada, el proceso de inserción de litio continuaba desarrollándose de forma satisfactoria y los técnicos tampoco detectaron signos evidentes de envejecimiento en el grafito. CATL ya había realizado una comprobación intermedia nueve años después del inicio del proyecto, pero en aquella ocasión la compañía retiró algunas muestras y determinó que todavía podían soportar alrededor de 6.000 ciclos adicionales.

LFP contra NMC

La química utilizada también resulta importante, porque las celdas emplean litio-ferrofosfato, conocidas como LFP, una tecnología que ofrece una densidad energética inferior a las baterías NMC basadas en níquel, manganeso y cobalto, pero que presenta otras ventajas, entre ellas un menor coste y una buena resistencia frente a ciclos repetidos de utilización. Precisamente por esas características, las baterías LFP han ido ganando protagonismo tanto en vehículos eléctricos (especialmente en coches baratos y versiones de acceso) como en sistemas estacionarios de almacenamiento.

A pesar de las buenas noticias, los resultados de Zhangbei no significan que cualquier batería LFP vaya a conservar automáticamente el 85 % de su capacidad después de 14 años. La degradación depende de factores como la temperatura, la profundidad de los ciclos, la potencia de carga y descarga, el sistema de gestión y las condiciones concretas de funcionamiento.

Lo que sí ofrecen es una demostración en condiciones reales de hasta dónde puede llegar la longevidad de determinadas celdas. De hecho, CATL ha utilizado precisamente este caso para reivindicar la durabilidad de esta tecnología y demuestra que, más allá de su aplicación original, una celda que ya no resulta adecuada para un vehículo eléctrico por haber perdido parte de su capacidad puede conservar todavía suficiente rendimiento para continuar trabajando durante años en un sistema de menor exigencia.