Estas son las 8 nuevas estaciones de recarga rápida licitadas por el Gobierno: 610.000.000 € para facilitar los viajes por la A-2, la A-3, la A-4 y la AP-7

El proyecto desarrollará ocho instalaciones que se distribuirán por cinco grandes vías de la Red de Carreteras del Estado.

nuevas estaciones de recarga rápida
Varias estaciones serán dobles, una a cada margen de la carretera.
20/10/2026 15:30
Actualizado a 20/10/2026 15:30
Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora

El Gobierno ha autorizado la licitación de seis contratos de concesión de obras para construir y explotar ocho nuevas áreas de servicio en las carreteras españolas, con la peculiaridad de que estarán equipadas con estaciones de recarga ultrarrápida para vehículos eléctricos, lo que mejorará la red de carga para los vehículos de baterías.

El proyecto cuenta con un valor estimado de 611,9 millones de euros, sin IVA, y tiene como objetivo facilitar los desplazamientos de larga distancia en coche eléctrico, motivo por el que las instalaciones se distribuirán por cinco grandes vías de la Red de Carreteras del Estado: las autovías A-2, A-3, A-4 y A-8, además de la autopista AP-7.

nuevas estaciones de recarga rápida 1
El mapa de las nuevas estaciones de recarga rápida.

Ubicadas en las arterias principales de la red

La iniciativa se enmarca en un programa piloto del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible y el plan contempla ocho áreas de servicio en total, cinco de ellas con instalaciones a ambos lados de la carretera. Los emplazamientos seleccionados se encuentran en terrenos de titularidad estatal que estaban infrautilizados y que ahora se destinarán a desarrollar nuevas infraestructuras para los conductores.

Una de las estaciones se localizará en Calatayud, en Zaragoza, en el kilómetro 234 de la A-2. La instalación se situará en la margen izquierda de la autovía y cuenta con un presupuesto estimado de construcción de 6,52 millones de euros. Ayudará en los desplazamientos entre la capital, Aragón y Cataluña.

La A-3 recibirá dos de las nuevas áreas de servicio. La primera estará en Perales de Tajuña, en Madrid, en el kilómetro 35, en la margen izquierda, con un presupuesto de 6,66 millones de euros. La segunda se construirá en Saelices, en Cuenca, en el kilómetro 99, con instalaciones previstas en ambas márgenes y una inversión estimada de 15,71 millones de euros. Reforzarán la oferta de recarga en uno de los principales corredores de conexión entre Madrid y el Mediterráneo.

En la A-4, el proyecto contempla un área de servicio en Montoro, provincia de Córdoba, en el kilómetro 353, cubriendo la principal ruta hacia el sur. La instalación dispondrá de estaciones de carga en ambas márgenes y su presupuesto de construcción es de 16,30 millones de euros.

Por su parte, la AP-7 contará con una nueva área en Algemesí, Valencia, en el kilómetro 541, también a ambos lados de la vía, con un presupuesto de 15,82 millones de euros. A estas obras se suman La Roca del Vallès, en Barcelona, en el kilómetro 129 de la AP-7, y otras dos ubicaciones en la A-8: La Caridad, en Asturias, y Penagos, en Cantabria.

De 20 a 25 años de explotación

El despliegue se realizará mediante concesiones de obras, las empresas adjudicatarias tendrán que redactar los proyectos, obtener la aprobación de la Dirección General de Carreteras, financiar y ejecutar las obras y, posteriormente, explotar las instalaciones durante un periodo de entre 20 y 25 años, a cambio del pago de un canon a la Administración. De los 611,9 millones de euros de valor estimado conjunto de los contratos, alrededor de 78 millones, sin IVA, corresponden a la construcción inicial de las áreas de servicio.

El Consejo de Ministras y Ministros afirma que “la iniciativa se alinea con los objetivos de reducción de emisiones del transporte y contribuye al cumplimiento del Reglamento (UE) 2023/1804 sobre la implantación de infraestructuras para combustibles alternativos (AFIR)”.  Su objetivo es acelerar la descarbonización del transporte por carretera y mejorar la disponibilidad de recarga para los usuarios de vehículos eléctricos, especialmente en vías rápidas en las que, en momentos de grandes desplazamientos como puentes o vacaciones, en ocasiones se forman atascos ante la alta demanda de recarga.