Los grandes salones internacionales del automóvil llevaban años perdiendo fuerza, pero los fabricantes chinos están encontrando en ellos una herramienta muy útil para acelerar su expansión global. Alrededor de 20 marcas chinas estarán presentes en el Salón del Automóvil de París 2026, que se celebra del 12 al 18 de octubre. Mientras fabricantes tradicionales redujeron durante años su presencia en este tipo de eventos, grupos como BYD, Changan, Chery, GAC o Geely los utilizan ahora para presentar productos, ganar notoriedad y entrar en mercados donde todavía son relativamente desconocidos.
La paradoja resulta especialmente llamativa. Durante años, buena parte de la industria occidental llegó a cuestionar el sentido de invertir grandes cantidades de dinero en enormes stands, presentaciones y prototipos cuando internet permitía organizar lanzamientos propios y comunicarse directamente con el cliente.
China está viendo ahora esos mismos salones desde una perspectiva completamente diferente.

París se llena de nuevas marcas chinas
El próximo Mondial de l'Auto permitirá comprobarlo especialmente bien. Entre los participantes figuran fabricantes y enseñas como BYD, Changan, Chery, Geely, AITO, GAC, Leapmotor y Xpeng, junto con diferentes submarcas de algunos grandes grupos chinos. Se cifran en alrededor de 20 las marcas procedentes de China que participarán en París.
Para algunas no se trata simplemente de enseñar coches. Es una oportunidad para presentarse por primera vez ante miles de compradores europeos, explicar tecnologías poco conocidas y generar confianza alrededor de nombres que hace unos años apenas tenían presencia fuera de China. El salón se convierte así en una herramienta comercial.

Lo que Europa dejó de valorar ahora puede ser útil para China
La situación contrasta con la evolución de algunos grandes eventos históricos. El Salón de Ginebra terminó desapareciendo después de sucesivos problemas y una pérdida de apoyo de fabricantes, mientras Detroit modificó profundamente su formato después de años de menor participación.
La explicación era principalmente económica. Una gran presencia internacional podía requerir millones de euros y las marcas comenzaron a preferir presentaciones independientes, eventos digitales o acciones mucho más controladas.
Pero existe una diferencia importante: Volkswagen, Ford o Renault no necesitan explicar quiénes son a un comprador europeo. Muchas marcas chinas todavía sí.
Para ellas, compartir espacio con fabricantes históricos puede ofrecer precisamente la visibilidad que necesitan para acelerar su entrada en nuevos mercados.

Argentina demuestra hasta dónde puede llegar esa estrategia
El fenómeno tampoco termina en Europa. Argentina celebró recientemente su primer gran evento específicamente dedicado a fabricantes chinos, con presencia de BYD, Geely, Chery, GWM y Dongfeng, entre otros.
El crecimiento allí está siendo especialmente rápido: las marcas chinas habrían pasado de aproximadamente un 2% del mercado a cerca del 10% en menos de un año.
El Gobierno argentino ha facilitado además la entrada de vehículos electrificados mediante un contingente anual de hasta 50.000 coches eléctricos e híbridos sin aranceles, proporcionando otro punto de entrada a fabricantes asiáticos.
Los salones vuelven a tener una función: conquistar mercados
No significa necesariamente que vaya a regresar la época dorada de los grandes salones ni que todos los fabricantes occidentales vuelvan a apostar por ellos.
Lo que está cambiando es su función. Para una marca consolidada pueden resultar menos imprescindibles. Para un fabricante que intenta entrar en Francia, España, Alemania o Latinoamérica, juntar en unos pocos días a prensa, distribuidores, compradores y competidores sigue teniendo un enorme valor.
China parece haberlo entendido. Y mientras sus fabricantes aceleran su expansión internacional, los mismos salones que Europa empezaba a considerar parte del pasado pueden convertirse en uno de los escaparates de la nueva industria del automóvil.