El negocio millonario que esconden las baterías usadas de los coches eléctricos: Asturias descubre que todavía les queda mucha vida

La Fundación Asturiana de la Energía analiza cómo reutilizar las baterías de los coches eléctricos para almacenar electricidad y recuperar sus materias primas.

Reciclaje Batería
La reutilización de baterías permite almacenar electricidad renovable antes de proceder a su reciclaje.
29/09/2026 07:00
Actualizado a 29/09/2026 07:00
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Asturias estudia nuevas aplicaciones para las baterías retiradas de los coches eléctricos, con el objetivo de aprovechar su capacidad de almacenamiento y recuperar posteriormente las materias primas que contienen. La Fundación Asturiana de la Energía (FAEN) ha analizado las posibilidades de desarrollar esta actividad en el Principado, donde la reutilización de estos componentes podría contribuir a mejorar la gestión de la electricidad renovable y generar nuevas oportunidades para la industria regional.

El informe parte de un dato relevante: una batería puede conservar entre el 70% y el 80% de su capacidad original cuando deja de utilizarse en un automóvil eléctrico, por lo que su retirada no implica necesariamente que haya agotado su vida útil. En función de su estado de conservación, estos equipos pueden seguir funcionando durante años en otras instalaciones, aunque antes deben superar una evaluación técnica que determine sus condiciones de seguridad y las posibilidades reales de reutilización.

bateria
Las baterías recicladas pueden reducir los costes de los sistemas de almacenamiento.
 

Hasta un 57% menos de costes gracias a las baterías usadas de los coches eléctricos

El almacenamiento estacionario constituye una de las principales aplicaciones que contempla FAEN para estos componentes, especialmente en instalaciones industriales, viviendas y puntos de recarga de vehículos eléctricos. Su utilización permitiría acumular electricidad durante los periodos de mayor producción renovable y disponer de ella cuando fuese necesaria, una posibilidad que cobra especial relevancia en Asturias, donde en mayo de 2026 había 24 parques eólicos operativos que sumaban una potencia instalada de 698,66 MW.

El aprovechamiento de baterías procedentes de automóviles también presenta ventajas económicas frente a la instalación de equipos completamente nuevos. Los estudios recogidos por FAEN apuntan a reducciones del coste nivelado de la energía de entre el 12% y el 41%, con ahorros que pueden alcanzar el 57% en determinadas aplicaciones de almacenamiento. Estas cifras dependen de las características de cada proyecto, del estado de los componentes y de las operaciones necesarias para adaptarlos a su nueva función, por lo que no pueden extrapolarse a todas las instalaciones.

Para desarrollar esta actividad, el Principado tendría que disponer de una cadena de gestión que abarcase desde la recogida y el transporte de las baterías hasta su evaluación, almacenamiento y posterior reacondicionamiento. El estudio también identifica la necesidad de establecer protocolos específicos para prevenir accidentes eléctricos, incendios y episodios de fuga térmica, además de proporcionar formación especializada a los trabajadores implicados en estas operaciones, incluidos profesionales de talleres, gestores de residuos y servicios de emergencia.

Asturias también quiere recuperar las materias primas de las baterías que ya no sirven

Cuando el deterioro de una batería impide que continúe funcionando con garantías, el reciclaje permite recuperar parte de los materiales empleados en su fabricación. El informe de FAEN examina cuatro procedimientos para llevar a cabo este tratamiento: hidrometalurgia, pirometalurgia, biometalurgia y reciclaje directo. Los dos primeros cuentan con un mayor grado de implantación industrial, mientras que las otras alternativas todavía requieren avances tecnológicos para mejorar su eficiencia y ampliar sus posibilidades de aplicación.

 El polvo de cátodo que se obtiene con el nuevo método de reciclaje contiene partículas más porosas que el fabricado comercialmente lo que reduce el agrietamiento, que es una de las principales causas de la degradación de la batería y ofrece más superficie expuesta, lo que permite una recarga más rápida.
Las baterías usadas pueden conservar hasta un 80% de su capacidad original.

La recuperación de materias primas resulta especialmente relevante para la industria de las baterías, ya que permite reincorporar determinados materiales a los procesos productivos y reducir la necesidad de recurrir exclusivamente a nuevas extracciones. No obstante, la cantidad y el tipo de materiales que pueden recuperarse dependen de la composición química de cada batería y de la tecnología empleada, de modo que el reciclaje debe adaptarse a las características de los componentes que llegan a las instalaciones de tratamiento.

El planteamiento de FAEN consiste en combinar la reutilización y el reciclaje dentro de un mismo sistema de gestión, destinando al almacenamiento energético las baterías que todavía puedan prestar servicio y recuperando los materiales de aquellas que hayan agotado sus posibilidades de uso. La puesta en marcha de esta cadena requeriría la coordinación entre empresas, administraciones y gestores especializados, además de instalaciones preparadas para manipular estos componentes de forma segura ante el progresivo aumento de baterías retiradas de los vehículos eléctricos.